La implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas semanales en el sector turístico abre un debate que involucra a empresarios, sindicatos y trabajadores, comentó la comisionada especial del Comité Ejecutivo Nacional de la CROC en Cozumel y sexta regidora, Carmen Cruz Zúñiga, quien explicó que se han realizado mesas de trabajo y foros nacionales para definir cómo se aplicarán las dos horas adicionales que se sumarán en cada etapa hasta llegar al 2030.
“En el sector turístico sabemos que muchas veces las plantillas no se completan y aun así los empleados sacan adelante el trabajo. Si en un departamento deberían ser 20 y solo hay 15, esos 15 logran la productividad”, señaló, y por lo cual dijo será necesario sentarse con los empresarios para acordar cómo se distribuirán las horas en cada área y posteriormente integrarlas al Reglamento Interior de Trabajo.
La también regidora, presidenta de la Comisión del Trabajo, reconoció que el servicio turístico tiene particularidades que lo diferencian de industrias como la maquila o el textil, donde la producción se mide con mayor facilidad, contrario al sector turismo, donde las ocupaciones fluctúan, bajan y suben según la temporada, y eso obligará a diseñar estrategias distintas, comentó.
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Entre las preocupaciones está evitar la sobreexplotación de nuevos trabajadores en plantillas incompletas, a lo cual, Cruz Zúñiga, recordó que la reforma laboral de 2019 obliga al pago de horas extras y que no hacerlo puede considerarse incluso trata de personas.
“Hoy no puede haber sobreexplotación, las horas extras deben pagarse conforme a la ley”, subrayó.
Otro punto es el manejo de las temporadas bajas, en las que la CROC ha impulsado permisos solidarios y rotaciones equitativas para proteger derechos como el seguro social, la antigüedad y las vacaciones, aunque todavía existen hoteles que mantienen contratos eventuales, afirmó.
Insistió en que el reto será encontrar un equilibrio entre productividad y bienestar laboral.
“Siempre buscamos el punto medio: reconocer a la empresa como generadora de empleo y dar valor a los trabajadores, que son quienes sostienen el servicio turístico. Es un binomio que debe funcionar para que la riqueza que se produce en Cozumel se mantenga”, expresó.