El proceso de actualización del Programa de Desarrollo Urbano (PDU) de Playa del Carmen avanza hacia una nueva etapa en la que especialistas y representantes del sector urbano buscan flexibilizar algunos criterios de crecimiento para permitir desarrollos verticales de mayor altura en polígonos considerados estratégicos para la ciudad, como la zona del antiguo aeródromo.
El presidente del Colegio de Arquitectos de la Riviera Maya, Manuel Barrero, explicó que actualmente se trabaja en solventar las observaciones ciudadanas realizadas durante la consulta pública del nuevo instrumento urbano, las cuales abarcan temas relacionados con movilidad, vialidades, parques lineales, infraestructura y densidades urbanas.
De acuerdo con el arquitecto, las respuestas a dichas observaciones ya se encuentran en fase final y se prevé que durante la próxima semana puedan entregarse formalmente para continuar con la solicitud de congruencia urbanística y avanzar en el procedimiento legal del nuevo PDU.
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Barrero señaló que uno de los principales objetivos de esta actualización es evitar que el Programa de Desarrollo Urbano funcione como una “camisa de fuerza” que limite la operatividad de herramientas ya contempladas en la legislación estatal en materia de desarrollo urbano.
Actualmente, distintas zonas de Playa del Carmen mantienen restricciones de altura que permiten edificaciones de aproximadamente cinco niveles, aunque en varios puntos de la ciudad ya existen construcciones que superan esos parámetros. En ese contexto, el nuevo planteamiento urbano busca abrir la posibilidad de incrementar densidades y alturas en áreas consideradas de oportunidad.
“Después tenemos la zona de la cruz de servicios, la zona de lo que es el aeródromo hoy, que son áreas de oportunidad para la ciudad donde podemos incrementar las alturas, entonces ahí se está manejando entre 12 y 15 niveles”, explicó Manuel Barrero durante la exposición del proyecto.
El presidente del Colegio de Arquitectos indicó que la intención es concentrar parte del crecimiento vertical en sectores con capacidad de reorganización urbana y margen para desarrollar nueva infraestructura y equipamiento. Añadió que, tras la salida de operaciones del aeródromo, esa área representa una oportunidad para replantear el modelo urbano de Playa del Carmen.
Al mismo tiempo, precisó que en otras zonas como el centro urbano se analiza una estrategia distinta, enfocada incluso en reducir densidades debido a las condiciones actuales de infraestructura, movilidad y servicios públicos. Explicó que una de las propuestas consiste en elaborar un programa parcial de desarrollo urbano específico para el centro de la ciudad, con el objetivo de definir con mayor precisión las capacidades reales de crecimiento y las condiciones bajo las cuales debe continuar el desarrollo inmobiliario.
Las declaraciones ocurren en medio de un debate creciente sobre el futuro urbano de Playa del Carmen, donde ciudadanos, colegios de profesionistas y ambientalistas han expresado preocupaciones relacionadas con el impacto que podría tener el incremento de densidades sobre la movilidad, el abastecimiento de agua, el drenaje sanitario y la presión sobre los servicios públicos.
Durante los últimos meses, el proceso del PDU ha acumulado cientos de observaciones ciudadanas y técnicas, particularmente en temas de crecimiento vertical, conservación ambiental y planeación vial. Diversos sectores han insistido en la necesidad de que cualquier flexibilización de alturas vaya acompañada de mecanismos estrictos de control, supervisión y cumplimiento urbano.
Barrero sostuvo que el objetivo no es permitir un crecimiento desordenado, sino generar instrumentos con mayor capacidad operativa para responder a las necesidades actuales de la ciudad y a la dinámica inmobiliaria que enfrenta Playa del Carmen.
El nuevo Programa de Desarrollo Urbano continúa en revisión técnica y legal antes de ser presentado nuevamente para su aprobación formal.