El incremento de casos relacionados con ansiedad, depresión y consumo de sustancias en Playa del Carmen mantiene en alerta a especialistas en salud mental, quienes advierten que la falta de redes de apoyo, el aislamiento y el abuso de alcohol se han convertido en factores recurrentes detrás de crisis emocionales y conductas de riesgo.
La directora del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Playa del Carmen, la psicóloga Dominique Torres Reynoso, señaló que muchos de los casos atendidos en la ciudad están vinculados con problemas emocionales que se agravaron después de la pandemia y que continúan reflejándose principalmente en cuadros de ansiedad y depresión.
Explicó que uno de los principales problemas detectados en Playa del Carmen es la ausencia de redes familiares sólidas, debido a que una gran parte de la población llegó de otros estados y no cuenta con familiares cercanos en la ciudad. Esta situación provoca que muchas personas enfrenten crisis emocionales prácticamente solas.
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De acuerdo con la especialista, el aislamiento social es una de las señales más frecuentes en personas que atraviesan depresión. Entre las alertas también mencionó cambios drásticos en hábitos cotidianos, pérdida de interés en actividades habituales, alteraciones en el sueño, cambios de peso y dificultades para desempeñarse en el trabajo o la escuela.
Añadió que muchas personas comienzan a permanecer largas horas encerradas o aisladas en el teléfono celular, conductas que pueden reflejar un deterioro emocional que requiere atención profesional.
Torres Reynoso indicó que otro factor recurrente en situaciones de crisis es la violencia en las relaciones de pareja y el consumo de sustancias, particularmente alcohol. Señaló que el alcohol continúa siendo la droga más consumida entre las personas atendidas en el CIJ y advirtió que el abuso de esta sustancia puede incrementar conductas impulsivas o violentas.
“La salud mental debe atenderse de manera multidisciplinaria”, explicó la especialista al referirse a la necesidad de combinar atención médica, psicológica y actividades deportivas, culturales y artísticas como mecanismos de prevención y recuperación emocional.
La directora del CIJ señaló que muchas personas tienen dificultades para expresar emociones y encuentran en el arte o el deporte una vía para canalizar sentimientos y reducir riesgos relacionados con adicciones o autolesiones.
Respecto a las cifras de atención, informó que durante 2025 el Centro de Integración Juvenil realizó acciones preventivas dirigidas a 58 mil 492 personas en escuelas, espacios laborales, comunidades y sectores de salud. Además, brindó tratamiento a 947 personas, de las cuales 521 fueron pacientes de nuevo ingreso.
De esos nuevos pacientes, la mayoría fueron hombres. El alcohol encabezó la lista de sustancias más consumidas con 77.93 por ciento, seguido del tabaco con 58.35 por ciento, marihuana con 55.85 por ciento, estimulantes con 35.12 por ciento y cocaína con 27.26 por ciento.
En cuanto a grupos de edad, el mayor porcentaje de pacientes atendidos corresponde a personas mayores de 35 años con 36.47 por ciento; posteriormente se ubicaron menores de entre 12 y 17 años con 27.64 por ciento, y jóvenes de 18 a 25 años con 21.31 por ciento.
La especialista también citó estadísticas estatales del primer semestre de 2025, donde la marihuana apareció como la droga de mayor impacto en Quintana Roo con 30.9 por ciento, seguida de metanfetaminas con 28.4 por ciento, alcohol con 23 por ciento y crack con 5.3 por ciento.
Durante el primer trimestre de 2026, las cifras locales mantuvieron una tendencia similar, aunque con un incremento en el consumo de estimulantes relacionados con cristal, situación que el CIJ busca atender mediante campañas preventivas en secundarias, preparatorias y actividades con padres de familia.