El Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito desechó el juicio de amparo promovido por la asociación civil Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) contra el proyecto turístico “Perfect Day” de la empresa Royal Caribbean en Mahahual, resolución que elimina la suspensión que mantenía frenado el avance de permisos relacionados con la obra.
La decisión fue aprobada por unanimidad de los magistrados Aarón Alberto Pérez Pereira Lizama, Lina Victoria Bolio Pasos y María Teresa Rodríguez Cárdenas, quienes concluyeron que la demanda fue presentada fuera del plazo legal establecido por la Ley de Amparo.
Con esta determinación, la suspensión definitiva que impedía la emisión de autorizaciones para el desarrollo turístico queda sin efectos, permitiendo que el proyecto continúe con los trámites pendientes ante autoridades federales y estatales.
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El amparo había sido promovido por DMAS luego de que el Ayuntamiento de Othón P. Blanco autorizara el cambio de uso de suelo para el desmonte del predio donde se pretende construir el parque turístico. La organización argumentó que dicha autorización se otorgó sin un proceso de consulta pública y solicitó la intervención judicial para detener temporalmente el avance del proyecto.
Desde enero pasado, la suspensión impedía la emisión de nuevos permisos vinculados a la obra. Sin embargo, el Gobierno del Estado, el Ayuntamiento de Othón P. Blanco y la empresa promovieron recursos de queja contra la admisión de la demanda.
En el proyecto de resolución presentado por la magistrada Lina Victoria Bolio Pasos, se estableció que la asociación civil debió presentar el juicio antes del 30 de diciembre de 2025 y no el 16 de enero de este año, por lo que el recurso fue considerado extemporáneo.
“Al resultar, esencialmente, fundados los agravios propuestos por la autoridad inconforme, lo que en derecho procede es revocar el auto recurrido y desechar la demanda de amparo”, señala la resolución emitida dentro del expediente 163/2026 del recurso de queja.
Aunque la resolución elimina el principal obstáculo jurídico que enfrentaba el proyecto, integrantes de DMAS señalaron que aún existen otros procedimientos administrativos y ambientales en curso. La organización sostuvo que el desarrollo todavía depende de resoluciones de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
De acuerdo con los ambientalistas, continuarán impulsando acciones para denunciar las presuntas irregularidades relacionadas con el proyecto, principalmente por el impacto ambiental que implicaría el desmonte de selva en la zona costera de Mahahual.
Actualmente, la Semarnat analiza la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto, mediante la cual Royal Caribbean busca autorización para desmontar aproximadamente 80 hectáreas de vegetación en un predio cercano a la costa sur de Quintana Roo.
El complejo turístico contempla una inversión cercana a los mil millones de dólares y forma parte de la estrategia de expansión de la empresa de cruceros en el Caribe mexicano. Sin embargo, desde su anuncio, organizaciones ambientalistas y colectivos ciudadanos han manifestado preocupación por los posibles daños al ecosistema costero, manglares y arrecifes de la región.
Grupos como Greenpeace han advertido que el proyecto podría generar afectaciones irreversibles en una zona considerada ambientalmente sensible, debido a la cercanía con sistemas arrecifales y cuerpos de agua conectados al manto freático de la península de Yucatán.
Con la resolución del tribunal federal, el proceso legal impulsado por DMAS queda concluido, mientras la continuidad del proyecto dependerá ahora de las autorizaciones ambientales federales pendientes.