La risa de miles de niñas y niños se escuchó desde lejos. Bastaba acercarse a las canchas de fútbol soccer del Sistema DIF Estatal para entender que en Chetumal se vivía una de las tardes más esperadas del año. El Día de la Niña y el Niño reunió a unas tres mil personas entre madres, padres, hijas e hijos, quienes llegaron con entusiasmo para disfrutar una celebración pensada especialmente para las infancias, donde no faltaron juegos, música, concursos y momentos que quedarán en la memoria familiar.
Desde temprano comenzaron a llegar familias completas cargando sombrillas, botellas de agua y muchas ganas de pasarla bien. Conforme avanzaban las horas, el campo se fue llenando de colores, globos, voces y emoción. Las filas crecían frente a los juegos mecánicos instalados para esta edición, una de las principales novedades del festejo y que causó sensación entre los asistentes. Carrruseles, estructuras de pelotas y dinámicas de feria dieron un aire distinto a la celebración, convirtiendo el espacio deportivo en un parque de diversión temporal donde la consigna era pasarla muy bien.
Los más pequeños corrían de un lado a otro tomados de la mano de sus padres o persiguiendo a sus personajes favoritos. Las botargas fueron de las más buscadas de la tarde: entre abrazos, bailes improvisados y decenas de fotografías, se convirtieron en estrellas del evento.
La música fue otro ingrediente esencial. Sonidos alegres acompañaron toda la jornada, mientras grupos de niñas y niños improvisaban coreografías sobre el pasto o frente al escenario. Cada canción parecía multiplicar la energía del lugar. En distintos puntos se organizaron concursos y dinámicas donde participaron familias enteras, generando una atmósfera de convivencia comunitaria que pocas veces se ve con tanta naturalidad.
En medio del ambiente festivo, la gobernadora Mara Lezama convivió con las familias asistentes. Saludó a niñas y niños, participó en algunas actividades y compartió momentos de cercanía con los presentes. Durante la jornada expresó que esta fiesta tuvo como objetivo reconocer a las niñas y niños como la prioridad del hogar y de la sociedad, destacando la importancia de brindarles amor, atención y espacios seguros para crecer felices.
Por su parte, la presidenta honoraria del Sistema DIF Estatal, Verónica Lezama, recordó que desde la institución se trabaja permanentemente en favor de la niñez y en el fortalecimiento de valores como la unión, la amistad, el respeto y el sano esparcimiento. Señaló que este tipo de celebraciones también permiten fortalecer los lazos familiares y comunitarios.
Uno de los momentos más esperados llegó con las rifas. Cada anuncio generaba expectativa y silencio momentáneo antes del estallido de aplausos. Los premios más codiciados fueron los carros eléctricos y las bicicletas, que provocaron saltos de alegría entre quienes escucharon su nombre. Hubo niñas que abrazaron emocionadas a sus madres, niños que levantaron los brazos en señal de triunfo y familias enteras celebrando.