Año con año, el llamado Blue Monday vuelve a posicionarse en redes sociales y campañas publicitarias como “el día más triste del año”. Sin embargo, especialistas en salud mental advierten que se trata de un concepto mediático sin sustento científico.
Aunque el término ha ganado popularidad, su difusión abre el debate sobre cómo factores emocionales, sociales y económicos influyen en el estado de ánimo durante el mes de enero, una etapa que para muchas personas representa ajustes tras las fiestas decembrinas.
¿Qué es el Blue Monday y cuál es su significado?
El Blue Monday se ha definido culturalmente como el día más deprimente del año. Su nombre proviene del color azul, asociado en la psicología con sensaciones de melancolía, introspección o tristeza. No obstante, su significado no se basa en estudios clínicos, sino en una construcción simbólica que reúne varios elementos comunes de enero.
Entre estos factores se encuentran el regreso a la rutina laboral, la presión por cumplir los propósitos de Año Nuevo, el impacto de los gastos decembrinos y, en algunos países, la disminución de horas de luz solar. Esta combinación ha sido utilizada para reforzar la idea de un día particularmente negativo, aunque no aplica de manera universal.
¿Cuándo es el Blue Monday y por qué se considera el día más triste del año?
Tradicionalmente, el Blue Monday se sitúa en el tercer lunes de enero. La fecha fue popularizada bajo el argumento de que en ese día coinciden el cansancio por el retorno a las actividades cotidianas, el fin de las vacaciones, las deudas acumuladas y una percepción general de desánimo.
Esta narrativa ha sido amplificada por campañas de marketing y contenidos virales, lo que refuerza la sensación colectiva de tristeza. Sin embargo, expertos señalan que el estado de ánimo no responde a un calendario fijo, sino a múltiples variables personales y contextuales.
¿Existe evidencia científica sobre el Blue Monday?
La respuesta es clara: no existe respaldo científico que confirme la existencia del Blue Monday. Psicólogos y especialistas en salud mental coinciden en que las emociones humanas no pueden reducirse a una fórmula ni concentrarse en un solo día del año.
El bienestar emocional depende de factores como la salud física, el entorno familiar, el estrés laboral, la estabilidad económica y los hábitos de vida. Además, la ciencia advierte que etiquetar un día como “el más triste” puede generar sugestión colectiva y afectar la percepción emocional de algunas personas.
Blue Monday y salud mental: una reflexión necesaria
Aunque el Blue Monday no es un fenómeno clínico, su popularidad pone sobre la mesa la importancia de hablar de salud mental, especialmente en enero, cuando muchas personas enfrentan cambios emocionales.
Especialistas advierten que trivializar conceptos como la tristeza o la depresión puede minimizar la gravedad de los trastornos mentales, los cuales requieren atención profesional. La depresión no depende de una fecha específica y no todas las personas viven el inicio del año de la misma manera.
Un concepto mediático frente a desafíos reales
Desde universidades y centros de investigación se ha señalado que el Blue Monday es más un recurso publicitario que una realidad psicológica. No obstante, también funciona como un recordatorio para prestar atención al bienestar emocional, fomentar el autocuidado y buscar apoyo cuando sea necesario.
Más allá de señalar un día como el más triste del año, especialistas recomiendan mantener hábitos saludables, reconocer las emociones y acudir a profesionales de la salud mental ante cualquier señal de alerta. El equilibrio emocional no se define por el calendario, sino por la atención constante al bienestar personal.