PLAYA DEL CARMEN

Advierten incremento del consumo de cristal y riesgos de sobredosis entre jóvenes

Especialistas en salud mental alertan sobre el aumento del consumo de cristal entre adolescentes y jóvenes de Playa del Carmen, una tendencia que preocupa por sus efectos físicos, emocionales y sociales.

LOCAL

·
El consumo de cristal entre jóvenes se ha convertido en una de las principales preocupaciones para especialistas en prevención de adicciones en Playa del Carmen.Créditos: Especial

El consumo de metanfetaminas, conocidas comúnmente como cristal, registra un incremento entre la población juvenil de Playa del Carmen, situación que ha encendido las alertas entre especialistas en prevención de adicciones debido a los riesgos que representa para la salud física, mental y social de quienes la consumen.

La directora del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Playa del Carmen, Dominique Torres Reinoso, señaló que esta sustancia se ha convertido en una de las principales preocupaciones para la institución, ya que cada vez es más frecuente encontrar antecedentes de consumo de cristal entre las personas que buscan apoyo o tratamiento.

Explicó que hace algunos años la metanfetamina no figuraba entre las drogas con mayor presencia dentro de los casos atendidos por el organismo, sin embargo, actualmente es una de las sustancias que más preocupa debido a su creciente popularidad entre adolescentes y jóvenes.

Ante este panorama, el Centro de Integración Juvenil ha fortalecido sus programas preventivos en escuelas y espacios comunitarios, apostando por estrategias que van más allá de informar sobre los efectos físicos de las drogas.

La especialista indicó que el objetivo es generar procesos de reflexión entre los jóvenes para que analicen las razones que pueden llevarlos al consumo de sustancias, las consecuencias de sus decisiones y el impacto que estas pueden tener en sus proyectos de vida.

“Las personas que consumen sustancias generalmente conocen cuáles son los efectos que producen. Nosotros buscamos que reflexionen sobre todo lo que implica el consumo en su vida personal, familiar, escolar, laboral y social”, explicó.

Torres Reinoso destacó que uno de los principales desafíos es hacer que los adolescentes comprendan que el consumo de drogas no afecta únicamente a quien las utiliza, sino también a quienes forman parte de su entorno.

El Centro de Integración Juvenil fortalece programas preventivos en escuelas y espacios comunitarios para reducir factores de riesgo.

Señaló que incluso jóvenes que no consumen sustancias pueden verse involucrados en problemas escolares o familiares al convivir en espacios donde existe consumo, lo que demuestra que las consecuencias trascienden al individuo.

La directora del CIJ también advirtió sobre los riesgos asociados a la mezcla de drogas con otros factores de salud mental, como la ansiedad o la depresión, condiciones que pueden aumentar significativamente la posibilidad de sufrir una sobredosis o enfrentar complicaciones graves.

Explicó que en muchos de los casos de sobredosis intervienen múltiples factores, entre ellos el consumo simultáneo de alcohol y otras sustancias, además de problemas emocionales o psicológicos que no han sido atendidos oportunamente.

Por ello, insistió en la importancia de que las personas soliciten ayuda profesional cuando atraviesan situaciones de crisis emocional o cuando detectan señales de consumo problemático.

“Pedir ayuda no está mal. Todos en algún momento de nuestra vida necesitamos apoyo de alguien más. Pedir ayuda es un acto de valentía”, afirmó.

Respecto a las causas que llevan a los menores de edad a experimentar con drogas, Torres Reinoso señaló que la curiosidad continúa siendo uno de los principales factores, aunque también influyen la presión social, el deseo de pertenecer a un grupo, la búsqueda de emociones nuevas y la atracción por realizar actividades consideradas prohibidas.

No obstante, consideró que la prevención más efectiva sigue estando dentro del hogar.

La especialista destacó que la convivencia familiar, la supervisión de los padres y el tiempo de calidad compartido con los hijos son elementos fundamentales para reducir los factores de riesgo asociados al consumo de sustancias.

Reconoció que las exigencias laborales dificultan en muchos casos la convivencia cotidiana, pero señaló que mantener una comunicación cercana y conocer las necesidades emocionales de los integrantes de la familia puede marcar una diferencia importante.

“La familia es el núcleo más importante que debemos cuidar. En el trabajo uno puede ser reemplazado, pero dentro de la familia siempre será indispensable”, expresó.

Torres Reinoso lamentó que Playa del Carmen arrastre una percepción relacionada con la fragmentación familiar derivada de los cambios sociales y económicos que acompañan al crecimiento de la ciudad, aunque consideró que es posible fortalecer los vínculos familiares mediante una mayor atención a la convivencia y al bienestar emocional.

Finalmente, hizo un llamado a las personas que enfrentan problemas de adicciones, ansiedad, depresión o cualquier otra situación que afecte su salud mental a buscar ayuda profesional antes de que los problemas se agraven.

El Centro de Integración Juvenil de Playa del Carmen brinda atención de lunes a viernes de 8:00 a 18:00 horas en sus instalaciones ubicadas en la avenida Montes Azules número 41, en el fraccionamiento Santa Fe. Las personas interesadas también pueden solicitar orientación a través del WhatsApp 984 276 1569 o del teléfono 984 109 3289.