La llegada de sargazo a Cozumel se mantiene en semáforo verde, con apenas entre 8 y 10 toneladas diarias que se recolectan de las costas orientales, y que no representan una situación grave, manteniendo el semáforo en color verde y la posibilidad de ofrecer espacios limpios tanto para visitantes como para locales, comentó Gerardo Arturo Can Novelo, director de la Zona Federal Marítimo Terrestre (ZOFEMAT).
Para ello, señaló que se tienen dos brigadas de trabajadores, que diariamente retiran el sargazo para mantener limpias las playas más visitadas, esfuerzos concentrados actualmente en la playa San Martín, donde se retiran entre ocho y diez toneladas de sargazo cada día.
El funcionario reconoció que las corrientes marinas y los cambios climáticos son factores determinantes en la acumulación de esta macroalga.
“Cuando estamos en temporada de nortes, los vientos cambian y la zona oriental queda limpia. Ahora, al no estar en esa temporada, las playas se llenan de sargazo y tenemos que redoblar esfuerzos”, señaló.
Las brigadas trabajan de lunes a domingo, desde las ocho de la mañana hasta la una de la tarde, pero el fenómeno no se detiene, toda vez que por la noche recala mucho más, y al día siguiente se deben realizar las acciones de limpieza en un círculo constante, que pese a tenerlo, resulta en menor medida comparado a otros puntos del estado, comentó Can Novelo.
En contraste, las playas del poniente se mantienen limpias gracias a las corrientes y mareas que favorecen esa zona, sin embargo, el funcionario subrayó que la situación puede variar según la época del año.
“El sargazo es un tema que no podemos evitar, lo que sí podemos hacer es atenderlo de manera inmediata”, dijo.
Y aunque todavía falta que se logre establecer un esquema más amplio de atención, conforme vaya avanzando la temporada, ZOFEMAT analiza la contratación de más personal para reforzar las brigadas y contrarrestar el impacto del sargazo.
“Estamos trabajando en ello, revisando posibilidades para ampliar la plantilla y responder mejor a la demanda”, adelantó.
Y es que se trata de un fenómeno, que se repite cada año, y representa un reto para mantener la imagen turística de la isla y para la conservación de sus ecosistemas, por lo que la limpieza constante busca garantizar que visitantes y habitantes puedan disfrutar de playas en mejores condiciones, aunque el esfuerzo diario no siempre logra vencer la magnitud del problema en la temporada alta de arribo de la macro alga, al menos, en estas fechas, permite promocionar a la isla como un destino con playas más limpias.