Los tiempos se acortan y, según las reglas de la dirigencia nacional de Morena, en Quintana Roo el próximo viernes 26 de junio será la fecha para recibir las solicitudes de quienes aspiran a convertirse en coordinador de la defensa de la Cuarta Transformación y, por ende, en su candidato o candidata a la gubernatura de esta entidad.
Por el momento, se espera que sean cuatro los que se inscriban en la contienda y que son aquellos a los que la dirigencia nacional defensa de Morena los llamó para entrevista preliminar, para “leerles la cartilla” y para dejarles en claro las reglas de la selección que van más allá de encabezar las encuestas y que dependerán de otras valoraciones.
Gino Segura, el favorito en las encuestas, encabeza la lista, y enfrenta la embestida de Rafael Marín, quien también estará considerado en la valoración.
Por el lado de las mujeres, Ana Patricia Peralta va como favorita en el género femenino y tendrá competencia ante una insistente Marybel Villegas.
Esos son los cuatro nombres que seguramente estarán en la jugada final.
Se venían manejando otros nombres como Anahí González, quien aparentemente ha optado por buscar la presidencia municipal de Cancún, y Estefanía Mercado, a quien parecen haber descalificado por hechos recientes en su administración como alcaldesa de Playa del Carmen.
El derrumbe de Estefanía
La política joven política de origen chetumaleño parecía tomar rumbo a meterse en la carrera por la gubernatura.
Pero tropiezos políticos, económicos y de inseguridad que le reventaron recientemente la tienen prácticamente en la lona.
Quizás el más duro fue la estrepitosa salida de su ex tesorero Javier Regalado Hendricks, por presuntos actos de corrupción y por presuntamente tener una red de extorsión que operaba su hermano Arturo Regalado Hendricks contra empresarios, quienes fueron los que sacaron a la luz estos señalamientos que obligaron a Estefanía prácticamente a cesarlo de su encargo.
Se dice que el ex tesorero favoreció a contratistas sin experiencia y el caso más sonado fue el de Pablo Villafranco, quien, se dice, recibió contratos por más de 150 millones de pesos, entre ellos uno para alimentos a Seguridad Ciudadana.
Además, aparentemente se contrató un crédito por 150 millones sin la autorización del Cabildo ante la mala planeación financiera.
Por supuesto, el hecho dañó su imagen y aunque en Playa del Carmen sigue como la mejor posicionada, pero ya no sube y la narrativa sobre su actuación cambió a negativo.
Pero no fue el único caso que le estalló a Estefanía Mercado en los últimos meses. También le vino una ola de inseguridad que costó vidas y hasta amenazas.
El caso más sonado fue el ataque al restaurante “El camarón guasaveño”, que se dice es propiedad de su esposo Eduardo Nájera. En el hecho murió una persona y tres más resultaron heridos.
Casi a la par balearon otros negocios como “Los aguachiles”, “La santa”, “El Congo” y “Pretexto”.
También se dice que a la par colgaron una presunta narcomanta con la leyenda “Estefanía Mercado, no cumpliste con lo acordado”.
Hay que decir que activó un “blindaje institucional” con la Federación, estado y Marina, pero los ataques continuaron.
Los temas, por supuesto, han desgastado su imagen pública y complican su participación política.
Regresando al tema de las “corcholatas” es posible que en las próximas horas y días veamos solicitudes de licencia a puestos de elección popular para cumplir con los requisitos señalados en las convocatorias morenistas.