La fiesta de la Copa Mundial de Futbol 2026 no llegará por igual a todo Quintana Roo. Al menos seis municipios, entre ellos Othón P. Blanco, se quedarán sin espacios públicos oficiales para la transmisión de los partidos, debido a que sus ayuntamientos no lograron concretar los acuerdos y licencias necesarias para formar parte de los denominados FutFest.
La secretaria de Gobierno, Cristina Torres Gómez, informó que únicamente Cancún, Tulum, Cozumel, Isla Mujeres y Bacalar han confirmado su participación en este programa que permitirá la instalación de pantallas gigantes y áreas de convivencia para disfrutar del torneo que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio de 2026.
Con ello, municipios como Othón P. Blanco, encabezado por Yensunni Martínez Hernández; Felipe Carrillo Puerto, gobernado por Mary Hernández Solís; Puerto Morelos, a cargo de Blanca Merari Tziu Muñoz; José María Morelos, presidido por Erik Borges Yam; Playa del Carmen, gobernado por Estefanía Mercado; y Lázaro Cárdenas, encabezado por Nivardo Mena, se quedarían fuera de las transmisiones públicas oficiales del máximo evento futbolístico.
La funcionaria explicó que el Gobierno del Estado mantiene gestiones con algunos municipios para obtener las autorizaciones correspondientes, aunque reconoció que, hasta el momento, solamente cinco demarcaciones tienen asegurada la instalación de estos espacios de convivencia.
Los FutFest ofrecerán transmisiones gratuitas en pantallas gigantes, además de actividades recreativas como miniferias, zonas gastronómicas, concursos, dinámicas familiares y activaciones deportivas, con el propósito de fortalecer el turismo y generar derrama económica durante el torneo.
La ausencia de estos espacios en la capital del estado representa un golpe para los aficionados al futbol, quienes tradicionalmente se reúnen para seguir los encuentros de la Selección Mexicana y las principales figuras del balompié internacional.
A esta situación se suma el costo que deberán cubrir hoteles, restaurantes, bares y cafeterías que deseen transmitir los encuentros de manera legal en sus establecimientos.
Los negocios pequeños, con menos de cinco mesas, deberán pagar alrededor de cinco mil pesos por cada televisión; los establecimientos medianos tendrán costos que oscilan entre los 15 mil y los 20 mil pesos, mientras que los negocios grandes podrían desembolsar hasta 30 mil pesos por aparato receptor.
Esto significa que un restaurante con cuatro pantallas podría invertir hasta 120 mil pesos únicamente para contar con las licencias correspondientes.
Los permisos deben tramitarse a través de servicios autorizados como Sky Negocios e Izzi, debido a que la transmisión pública sin autorización constituye una violación a los derechos comerciales.
De acuerdo con las disposiciones vigentes, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) puede imponer multas que superan los 29 millones de pesos a hoteles, bares, restaurantes y cafeterías que transmitan los partidos del Mundial sin contar con las licencias comerciales correspondientes.