La cancelación del proyecto millonario Perfect Day en Mahahual, que impulsaba la naviera estadounidense Royal Caribbean, generó una gran cantidad de comentarios positivos, sobre todo por la enorme y muy extendida indignación que se generó no solo en México sino también más allá de nuestras fronteras, por los daños ambientales que causaría.
Sin embargo, también hubo los que lamentaron que este proyecto turístico que se pretendía establecer en la llamada Costa Maya, se haya cancelado.
Tal fue el caso de los integrantes del Consejo Coordinador Empresarial de Chetumal, quienes se sintieron defraudados, debido a que estaban convencidos de que el proyecto le daría una nueva proyección al sur de Quintana Roo, donde han fluido muy escasas inversiones privadas y de hecho no se tiene registro de alguna tan relevante de origen extranjero, como era el caso de Perfect Day.
Entre estas declaraciones de inconformidad, destaca la que hizo la presidenta del Consejo Ciudadano de Chetumal, Georgina Marzuca Fuentes, quien puso el dedo en la llaga.
Palabras más, palabras menos, la representante ciudadana dijo que mientras en el sur del estado se cancela por razones ambientales el único proyecto de inversión importante que se ha dado en esa parte del estado, en contraste, en la zona norte, no hay qué ni quién detenga la depredación con la aprobación de múltiples desarrollos turísticos en las costas que han afectado ecosistemas frágiles de esa parte de nuestro Caribe.
A Doña Georgina no le falta razón. Aunque su comparación parece en principio una reacción generada el calor del enojo por la decisión gubernamental, en realidad se trata de un asunto de fondo que debería de ser tomado en cuenta sobre todo para proyectos turísticos futuros.
Así, hay dos medidas diferentes para casos similares: una es negativa para el sur y la otra positiva para el norte de Quintana Roo, al momento de valorar proyectos turísticos o inmobiliarios que pueden tener impactos al medio ambiente.
Solo un ejemplo: el caso de Puerto Cancún, un enorme proyecto que terminó asentándose sobre una amplia zona de manglar, el cual se llevó a cabo sin protestas relevantes de ambientalistas, que nunca lograron provocar un grado de indignación similar a la que provocó el parque temático Perfect Day y por ello se realizó.
Pero igual que Puerto Cancún, ha habido otros desarrollos de menor tamaño que también se han logrado realizar con el aval de las autoridades ambientales sobre zonas de manglar o que afectan otros ecosistemas costeros frágiles.
Es deseable que, a partir de ahora, todo proyecto costero en áreas de fragilidad ambiental, como son los manglares, se considere la determinación sobre el Perfect Day, a fin de evitar más daños al rico patrimonio natural de Quintana Roo.
No se mide con la misma vara
Entre estas declaraciones de inconformidad, destaca la que hizo la presidenta del Consejo Ciudadano de Chetumal, Georgina Marzuca Fuentes, quien puso el dedo en la llaga
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