Juanita Alonso Marrufo, directora de la Fundación de Parques y Museos de Cozumel (FPMC), reconoció que han recibido peticiones para que la institución retome la organización de la Travesía Sagrada Maya, suspendida este año, y que abrió un debate sobre el futuro de este evento que se había consolidado como una de las principales expresiones culturales y turísticas de Cozumel, y que aclaró que por ahora deben ser respetuosos del proceso jurídico que enfrenta el Grupo Xcaret, al respecto.
“Si participáramos en este momento podríamos tener alguna consecuencia legal, porque todavía no hay una sentencia firme. Tenemos que esperar la resolución judicial y después ver cómo sí pudiéramos continuar con esta actividad que realza nuestras raíces mayas”, explicó. Recordó que la travesía recreaba la peregrinación ancestral hacia Cozumel para adorar a la diosa Ixchel, cuyo santuario se encuentra en San Gervasio, sitio administrado por la Fundación.
Alonso Marrufo destacó que el año pasado la FPMC organizó el oráculo a la diosa Ixchel en Chankanaab, con una puesta en escena que incluyó bailarines, nado sincronizado y espectáculo de luz y sonido.
Te podría interesar
“No es solo la travesía, sino también el motivo de la visita de los mayas a la isla. Esa riqueza cultural debemos difundirla y estamos trabajando para que el próximo año tengamos certeza de cómo continuar”, señaló.
Sobre el impacto de la suspensión, reconoció que fue considerable tanto en lo turístico como en lo cultural.
“Las imágenes de la travesía daban la vuelta al mundo y eran utilizadas en ferias y eventos de promoción. Definitivamente hubo una afectación, porque en ese periodo nos visitaba mucha gente, incluidos familiares de los participantes y turistas que venían a admirar el espectáculo”, comentó.
La directora insistió en que la continuidad de actividades como la travesía o el oráculo es fundamental para mantener vivo el orgullo por las raíces mayas y para proyectar a Cozumel como un destino cultural, aunque en ocasiones los procesos legales parecen más lento de lo que deberían, la Fundación confía en que pronto habrá claridad para definir el rumbo de estas celebraciones que han marcado la identidad de la isla.