COLUMNA INVITADA

Faltan pocos días y faltaran turistas

Cancún no será sede oficial de partidos mundialistas, situación que limita la posibilidad de captar grandes volúmenes de aficionados internacionales que normalmente priorizan hospedarse cerca de las ciudades anfitrionas

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Columna Invitada de Cheso Torli, del 25 de mayo de 2026 Créditos: El Heraldo Media GroupCréditos: El Heraldo Media Group

A tres semanas del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Caribe Mexicano comienza a figurar en la conversación turística internacional como uno de los destinos que podrían captar visitantes durante el torneo; sin embargo, especialistas y representantes del sector consideran que el impacto real en ocupación hotelera y reservas podría ser mucho más moderado de lo que se ha proyectado inicialmente.

Aunque el Caribe Mexicano mantiene una sólida conectividad aérea y una infraestructura turística consolidada, diversos factores apuntan a que el evento no necesariamente provocará un incremento significativo en la llegada de turistas exclusivamente motivados por el Mundial. Uno de los principales indicadores es la ausencia de un aumento importante en el número de vuelos programados hacia el Aeropuerto Internacional de Cancún durante las fechas del torneo.

Actualmente, las aerolíneas mantienen operaciones similares a las temporadas regulares, sin anunciar expansiones extraordinarias de frecuencias o nuevas rutas relacionadas directamente con la Copa del Mundo. Para expertos del sector turístico, este comportamiento refleja que las propias líneas aéreas no prevén un crecimiento masivo en la demanda hacia el Caribe Mexicano derivado del evento deportivo.

Además, Cancún no será sede oficial de partidos mundialistas, situación que limita la posibilidad de captar grandes volúmenes de aficionados internacionales que normalmente priorizan hospedarse cerca de las ciudades anfitrionas. Si bien el destino podría recibir visitantes que busquen combinar vacaciones con la experiencia futbolística, la logística y distancias entre sedes también representan un factor que influye en las decisiones de viaje.

Otro punto relevante es que gran parte de los turistas que visitan el Caribe Mexicano durante esas fechas probablemente ya tenían contemplado viajar por temporada vacacional, independientemente del Mundial. Esto significa que el torneo podría modificar parcialmente el perfil del visitante, pero no necesariamente elevar de manera drástica los índices de ocupación hotelera.

Representantes de la industria consideran que sí habrá beneficios indirectos relacionados con promoción internacional, exposición mediática y posicionamiento de marca para el Caribe Mexicano, especialmente para Cancún, que funcionará como una importante puerta de entrada aérea al país. Sin embargo, advierten que es necesario mantener expectativas realistas respecto al impacto económico inmediato.

Por su parte, en Estados Unidos tampoco se muestran entusiastas con la Copa del Mundo. Empresas de la industria de la hospitalidad culpan al “clima político” que se ha vivido en el segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump, en particular a las redadas migratorias que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) llevan a cabo en ciudades de todo el país.

Organismos turísticos de ciudades sede de los partidos han hecho llamados a la FIFA para que reduzca el precio de las entradas (que han llegado a precio fuera de la realidad) y, asimismo, le piden al gobierno de EE.UU. que agilice los trámites de las visas para los aficionados que quieran viajar al evento.

El Mundial FIFA 2026 representa una oportunidad importante de visibilidad para México y sus destinos turísticos, pero en el caso del Caribe Mexicano, todo apunta a que el verdadero beneficio podría estar más relacionado con posicionamiento internacional y promoción a largo plazo que con un aumento extraordinario de turistas durante el evento.