COZUMEL

Cozumel enfrenta el reto del sedentarismo infantil ante el avance de la tecnología

Un profesor de educación física en Cozumel alertó sobre el aumento del sedentarismo infantil provocado por el uso excesivo de pantallas y destacó la importancia de fomentar la actividad física desde temprana edad.

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El docente alertó sobre el impacto del sedentarismo en estudiantes de primaria.Créditos: Víctor Hernández Luna

El profesor de educación física de la Escuela Primaria Irma Delfina López-Bersunza, Armin Alonso Vázquez Vivas, advirtió sobre el impacto que el uso excesivo de dispositivos electrónicos está teniendo en los niños de educación primaria y, en general, en los estudiantes de distintas escuelas.

Señaló que cada vez más menores permanecen sentados, sin realizar actividad física, lo que complica la labor docente de fomentar el movimiento y la convivencia.

“Antes, a los cuatro o cinco años lo difícil era detenerlos, ahora tenemos que enseñarles a caminar y correr”, expresó. 

Para Vázquez Vivas, la educación física se ha convertido en un espacio indispensable para contrarrestar el sedentarismo, aunque reconoció que existen limitaciones materiales.

“Nos las ingeniamos, un simple botellón de refresco puede convertirse en un cono, pero lo que más nos afecta son las condiciones de los espacios. En mi escuela apenas tenemos una plancha de cemento sin árboles, y el domo aún no se termina, lo que nos obliga a trabajar bajo el sol”, relató.

La educación física busca contrarrestar el exceso de tiempo frente a pantallas.

El profesor subrayó que la responsabilidad también recae en los padres de familia, quienes deben comprender que la activación física será determinante en el futuro de sus hijos.

“Parece exagerado, pero si recordamos la película Wall-E, vemos cómo los humanos se acostumbran a que todo lo hacen los robots, pierden músculo y huesos. Eso es lo que debemos evitar”, comentó.

Vázquez alertó que algunos niños ya presentan desgaste visual a los diez años por el uso excesivo de pantallas, lo que refuerza la necesidad de equilibrar la vida digital con la actividad física. Por ello, además de su labor en la primaria, dedica tiempo por las tardes a un club deportivo, donde apoya a sus propios alumnos y ofrece becas a quienes no pueden cubrir una mensualidad completa.

“La idea es que como sociedad podamos rescatar ese talento que está dormido y que no debe perderse”, afirmó.

El llamado del docente es claro: la tecnología no debe sustituir el movimiento ni la convivencia. La educación física, pese a las carencias, sigue siendo un espacio vital para que los niños de Cozumel crezcan sanos, activos y con la oportunidad de desarrollar sus capacidades más allá de las pantallas.