En sitios turísticos tan exitosos como Cancún y Playa del Carmen podría pensarse que los servicios públicos elementales están garantizados.
Pero no es así. Por el contrario, la demanda creciente rebasa a la capacidad de producción en necesidades como el agua y la energía eléctrica.
Particularmente en este último, la necesidad del servicio aumenta en las temporadas de mayor llegada de turistas y con el incremento de la temperatura que en algunos días llegan a superar los 40 grados centígrados a la sombra.
¿Qué ocurre? Que la demanda del servicio de energía se incrementa tanto por el turismo como la población y eso genera constantes “apagones” en varias zonas.
Aparentemente, la Comisión Federal de Electricidad ya está tomando algunas medidas para una distribución de cargas y ha empezado también una campaña de “podas” de árboles para evitar incidentes en sus cables de alta tensión, pero parece que eso es insuficiente.
También la CFE ha ofrecido construir nuevas subestaciones para ampliar su capacidad, pero eso no ha ocurrido, y pensando en el futuro inmediato cada obra de esas tendría una duración de dos años para comenzar a operar.
Por ello, se ha pensado que en este verano lleguen unas embarcaciones denominadas “powerships” que generarían desde el mar energía adicional para reforzar el servicio.
Son barcos con plantas eléctricas que pueden generar unos 250 megavatios que apuntalarían el servicio en horas pico. Estas estaciones marinas funcionan con gas natural y se pueden instalar en cuatro semanas.
Se piensa que estos barcos -que ya son una opción para el gobierno-, pudieran atracar o anclar en el puerto de Calica debido al calado que requieren por su tamaño y peso.
Pero aún con ese refuerzo no hay garantías de que los apagones continúen, sobre todo en las zonas saturadas de población principalmente en Playa del Carmen, pero también en Cancún y otros municipios turísticos.
Para atacar el problema de fondo es indispensable que la CFE amplíe su red. De lo contrario, los apagones serán más graves y recurrentes sobre todo durante el verano y las temporadas de calor.
Para este verano, los powerships parecen ser la única opción de auxilio y, si no llegan pronto, sobre todo en Cancún y Playa del Carmen, habrán severos problemas de recorte de energía.
No hay datos específicos de inversión en Quintana Roo para atacar el problema, pero especialistas dicen que con cinco mil millones de pesos podrían disminuir los apagones en un 80 por ciento.
Serían para una nueva subestación y nuevos transformadores, y tardarían dos años en realizarlo.
El mundo al revés:
Mientras el gobierno le arma un búnker a Rubén Rocha Moya, acusado formalmente por Estados Unidos por narcotráfico, en Chihuahua arrecian los ataques contra la gobernadora panista Maru Campos por ayudar a combatir a la delincuencia organizada.