Cada septiembre y octubre, Ocean Conservancy organiza jornadas masivas de limpieza de playas en Quintana Roo, pero la realidad es que la basura no espera fechas, ya que el problema es diario y va en aumento, señaló Araceli Ramírez López, representante de la organización en el estado.
Externó que uno de los tres focos rojos que persisten en las playas de Cancún es el vidrio, indicando que una de las causas son los centros de consumo que no advierten a sus clientes o no colocan letreros de que está prohibido ingresar a las playas con vidrio, y por otro lado que aún y cuando existe esta señalética, mucha gente la ignora.
“Como segundo foco rojo está el hecho de que Cancún no solo limpia lo que tira su gente, las corrientes marinas arrastran desechos desde América del Sur y, aunque se niegue, también de cruceros, este es un problema complicado porque ocurre en aguas internacionales, donde muchos barcos tiran basura mar adentro y por eso plásticos, redes y unicel de otros países nos terminan recalando”, externó.
Ramírez López, dijo que un tercer foco rojo es el tema del cigarro en la playa, indicando que esta es una ley que no se cumple.
“En México está prohibido fumar en playas desde enero de 2023, la Ley General para el Control del Tabaco y su reglamento prohíben fumar en espacios de concurrencia colectiva, incluyendo playas, contemplando multas de hasta 3 mil pesos, pero en Cancún la gente sigue fumando, de nada sirve hacer leyes que no se respeten” advirtió.
Recordó que las colillas de cigarro son el desecho número uno en playas del mundo, las cuales tardan 10 años en degradarse, donde incluso una sola de estas colillas contamina hasta 50 litros de agua.
Dijo que Ocean Conservancy, seguirá insistiendo en que los centros de consumo prohíban vidrio y usen envases retornables o aluminio en zona de playa; La realización de operativos reales para aplicar la ley antitabaco en playas, no solo letreros; La corresponsabilidad de cruceros y navieras con convenios internacionales de descarga cero; Así como una educación al turista, donde hoteles y tours expliquen por qué no llevar unicel, vidrio o fumar.
“Si no se hacen las jornadas de limpieza de playas el problema escala, en estas actividades se documenta tipo de basura, origen, marcas y esos datos se pueden usar para presionar por políticas públicas y responsabilidad empresarial, la solución no es solo recoger, es prevenir” finalizó.