Mucho se ha hablado sobre las desigualdades entre el norte y el sur de Quintana Roo, sobre todo por el empuje turístico de Cancún y la llamada Riviera Maya que pasa por Playa del Carmen y llega hasta Tulum.
La reciente terminación y puesta en operación abre al debate un nuevo proyecto en el sur -que en verdad es un viejo anhelo-, para construir un puente que conecte a Chetumal (desde el poblado de Calderitas) hasta las playas del Xkalak y Mahahual.
El viejo proyecto nunca prosperó porque parecía poco viable. Entonces esa obra apenas le daría servicio a unos cuantos y no justificaría una inversión que entonces se calculaba en poco más de 300 millones de pesos.
Según estudios, la afluencia diaria sobre el puente se calculaba entre 200 a 400 vehículos diarios, principalmente pobladores de la zona que se beneficiarían al reducir su tiempo de traslado en más de una hora.
Actualmente, ir por vía terrestre de Chetumal a Mahahual toma unas dos horas.
Sin embargo, en la actualidad hay condiciones que hacen pensar en la viabilidad de este proyecto, aunque ahora se calcula costaría unos mil millones de pesos y muchos cuidados ambientales pues la obra cruzaría por zonas de manglares y algunas áreas protegidas como las lagunas Guerrero y Chile Verde.
¿Por qué sería de interés ese puente en la actualidad?
Principalmente por las importantes inversiones que se realizan en Mahahual, donde este año ya se espera un crecimiento importante en la llegada de visitantes -cerca de 3 millones- vía crucero y que hoy no podrían visitar Chetumal, Kohunlich o Bacalar, por ejemplo, por el tiempo que les toma llegar desde el muelle de cruceros.
Con el puente, el flujo vehicular se estimaría en más de dos mil unidades, particularmente las que ofrecen excursiones y otros servicios turísticos.
Cierto que la naviera Royal Caribbean, operadora del muelle de cruceros, construye un parque acuático en la zona para sus pasajeros, pero se considera que sobraría tiempo para visitar otros lugares con atractivos diferentes.
Acortarles el tiempo de traslado abre enormemente esa posibilidad y así la derrama económica llegaría al sur.
Se sabe que el proyecto ya fue retomado por el actual gobierno estatal, encabezado por Mara Lezama Espinosa, y ya está en los escritorios de Palacio Nacional para su análisis y posible aceptación.
Hay muchos bemoles, principalmente los que tienen que ver con el daño ecológico, pero también hay opciones para mitigarlos.
Si se llegarán a superar estos escollos, la obra sería un acto de justicia para Chetumal y sus alrededores y haría una realidad el verdadero desarrollo de la actividad turística en el sur de Quintana Roo.
Reprobado:
El resbalón de Mario Delgado, secretario de Educación, con su exagerado recorte del periodo escolar, puede ser el inicio del fin de la carrera de otro político heredado y señalado del sexenio anterior.
La presidenta Claudia Sheinbaum podría aprovechar la oportunidad y sacudirse a otra incómoda “corcholata”.