El sector empresarial y hotelero de Quintana Roo pretende establecer cadenas para fomentar la demanda y comercialización del sargazo.
La intención de la alianza es crear un mercado para que empresas vean un campo atractivo en su recolección y aprovechamiento, y así ayudar a mitigar el efecto que ha tenido el recale masivo a la costa.
“El objetivo es dejar de ver el sargazo como un problema y convertirlo en materia prima con valor”, señaló Ignacio Muñoz, CEO de The Seas We Love, plataforma que opera la iniciativa.
El directivo señaló que el sargazo representa un costo superior a 150 millones de dólares anuales para el sector hotelero, y la mayor parte del alga termina en rellenos sanitarios. Por lo que, Caribe Circular estima un mercado potencial de 2 mil 460 millones de dólares anuales solo en el estado.
Para ello, el programa contempla seis líneas de aprovechamiento, entre ellas bioplásticos, biomateriales, bioagroinsumos, alginatos, bioenergía y biocarbón.
Por su parte, Víctor Manuel Vidal Martínez, titular del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable (IMIPAS), indicó que hay una lista de 150 productos que ya se están generando a partir del sargazo, por ejemplo, paneles de construcción, fertilizantes, biogás e incluso cajas para envíos de plataformas digitales como Amazon y Mercado Libre.
“Debemos generar el mercado, darle valor al sargazo, para que sea una actividad rentable. Que las comunidades (pesqueras) sean el principal foco que vean los beneficios de la recolección”, dijo y explicó que a través de esta actividad las empresas y las cooperativas pueden resultar beneficiadas.
El programa prevé incorporar para 2026 a más de 150 hoteles y 600 restaurantes, generar 250 empleos y valorizar 150 mil toneladas de sargazo.
Vidal Martínez recordó que, independientemente de esta fecha, el gobierno federal fijó un plazo de 2030 para que las empresas puedan manifestar su interés en este tipo de proyecto a través de los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (Prodecibi).