Ante el inicio de la temporada de lluvias y ciclones tropicales 2026, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dio a conocer su pronóstico oficial, destacando la importancia de mantenerse informado y preparado ante posibles contingencias.
Las autoridades subrayan que la prevención y el acceso a información oportuna pueden marcar la diferencia en la protección de la vida y el patrimonio.
¿Qué es un ciclón tropical?
Un ciclón tropical es un sistema atmosférico de gran escala que se forma sobre aguas cálidas, caracterizado por una zona de baja presión y vientos intensos que giran alrededor de su centro.
En el hemisferio norte, estos vientos giran en sentido contrario a las manecillas del reloj, mientras que en el hemisferio sur lo hacen en sentido horario. Su evolución depende de factores como la temperatura del océano, la humedad y las condiciones atmosféricas.
Clasificación y evolución
Los ciclones tropicales se clasifican de acuerdo con la intensidad de sus vientos sostenidos.
En su fase inicial se les denomina depresión tropical, cuando los vientos alcanzan hasta 62 kilómetros por hora. Posteriormente evolucionan a tormenta tropical, con vientos de entre 63 y 118 kilómetros por hora, etapa en la que reciben un nombre oficial.
Cuando los vientos superan los 119 kilómetros por hora, el sistema se convierte en huracán. Es importante señalar que todos los huracanes son ciclones tropicales, pero no todos los ciclones alcanzan esta categoría.
Pronóstico 2026 de huracanes
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, la temporada 2026 se perfila con una actividad significativa en ambas cuencas.
En el océano Pacífico, cuya temporada inicia el 15 de mayo, se prevé la formación de entre 15 y 18 sistemas, incluyendo tormentas tropicales y huracanes de distintas categorías.
Por su parte, en el océano Atlántico, que comienza el 1 de junio, se estiman entre 20 y 23 sistemas, lo que representa un escenario activo que requiere vigilancia constante por parte de la población y las autoridades.
Escala Saffir-Simpson: medición del riesgo
Para medir la intensidad de los huracanes se utiliza la Escala Saffir-Simpson, la cual los clasifica en cinco categorías con base en la velocidad de sus vientos.
Los huracanes de categoría 1 presentan vientos de entre 119 y 153 kilómetros por hora, mientras que los de categoría 2 alcanzan entre 154 y 177 kilómetros por hora. A partir de la categoría 3, considerados huracanes mayores, los vientos superan los 178 kilómetros por hora, incrementando significativamente el nivel de riesgo y los posibles daños.
Las categorías 4 y 5 representan los sistemas más intensos, con vientos superiores a los 209 kilómetros por hora, capaces de generar afectaciones severas en infraestructura y comunidades.
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Recomendaciones clave de protección
Ante este panorama, las autoridades recomiendan a la población tomar medidas preventivas antes de la llegada de cualquier fenómeno.
Entre las principales acciones se encuentra identificar refugios temporales en la comunidad, elaborar un plan familiar de protección civil y preparar una mochila de emergencia con documentos importantes, linterna, radio, agua y alimentos no perecederos.
Asimismo, es fundamental mantenerse informado a través de fuentes oficiales como el Servicio Meteorológico Nacional y las instancias de protección civil.
La temporada de lluvias y ciclones tropicales 2026 se perfila activa, por lo que las autoridades reiteran el llamado a no bajar la guardia y fortalecer la cultura de la prevención.