El riesgo de una ruptura entre Morena y sus partidos aliados, particularmente el Verde Ecologista de México, es real y se encuentra en su punto más caliente.
La causa es una lucha, una medición de fuerzas cada vez más clara entre dos bloques: el de Morena con la presidenta Claudia Sheinbaum y, del otro lado, el del Verde con su líder moral Jorge Emilio González.
El de la presidenta muestra cada vez más su intención de tomar el control total de Morena con el inminente relevo de Luisa María Alcalde y de Andrés Manuel López Beltrán (a) Andy, y la llegada de gente vinculada con Sheinbaum, como Citlalli Hernández, y la todavía secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel.
El Verde, por su parte, quiere mostrar músculo y pide un reparto equilibrado en las candidaturas, sobre todo a las 17 gubernaturas. De hecho, las huestes de Jorge Emilio González ya anunciaron que irán solos en las candidaturas para la contienda del 2027 en al menos tres entidades: San Luis Potosí, CDMX y Zacatecas.
Quintana Roo no está exento de esta posible ruptura, aunque los dirigentes estatales de Morena, Verde y PT aseguran que siguen de la mano con vista al proceso electoral del próximo año.
Sin embargo, en los movimientos políticos de los principales aspirantes se nota un gran distanciamiento entre dos grupos, los que apoyan al senador Eugenio “Gino” Segura, quien encabeza las encuestas, y el grupo denominado como “fundadores del movimiento “ y que suman fuerzas con el ex director general de Aduanas, Rafael Marín Mollinedo.
El tema es que las decisiones se tomarán a nivel central y que, con los cambios anunciados en la dirigencia nacional de Morena, la visión cambia y prácticamente queda en una decisión presidencial.
También está en la negociación que a ninguno de los tres partidos de esta alianza les conviene perder el control del Congreso de la Unión, con una Cámara de Diputados y otra de Senadores que acompañarán a Sheinbaum Pardo en la segunda mitad de su mandato y en lo que será su sucesión.
También hay que considerar que la dirigencia nacional morenista decida, en su política de paridad de género, que en Quintana Roo la candidatura sea para un mujer y ahí el escenario cambiaría.
Si así fuera, la mejor posicionada es hoy por hoy Ana Patricia Peralta, presidenta municipal de Benito Juárez (Cancún), y quien cuenta también a su favor que su municipio concentra el 40 por ciento de los votos en la entidad.
Le seguirían Estefanía Mercado, presidenta municipal de Playa del Carmen, la diputada federal Marybel Villegas y la senadora Anahí González.
Las primeras dos identificadas con el bloque que apoya a “Gino” y las otras con el bloque de seguidores de Marín Mollinedo.
Se estima que Morena defina candidatos o candidatas entre junio y noviembre próximos, así que las negociaciones estarán cada vez más calientes, más álgidas, más si las posturas de los partidos aliados siguen radicales.
Ausencia:
Mientras Morena está en el conflicto con sus aliados por las candidaturas, en el árbol de la oposición ni las hojas se mueven. No se ven figuras, no se ven proyectos y cuando surge algo interesante, lo desdeñan.