La comunidad católica de Cozumel se alista para vivir con intensidad la Semana Santa, y en la Parroquia de Guadalupe se prepara uno de los eventos más emblemáticos, el viacrucis viviente, tradición que cumple más de cuatro décadas y que este año espera reunir a más de cinco mil fieles.
El responsable de la parroquia, Juan José Soto Castro, explicó que la representación se ha convertido en un símbolo de unidad y fe para la comunidad cozumeleña.
“No es una obra teatral, es una meditación profunda sobre la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo. Queremos que cada cuadro invite a la reflexión y al recogimiento”, expresó.
La preparación involucra a jóvenes, adultos y familias enteras, con un elenco que supera los 80 personajes, entre principales y secundarios, quienes recrearán el recorrido de Jesús hacia la crucifixión, mismo que iniciará el Viernes Santo a las 7 de la noche, partiendo de la calle 65 hacia el bulevard Aeropuerto, hasta concluir en la explanada de la Capitanía de Puerto, en el malecón, donde se escenificará la crucifixión.
Soto Castro destacó el apoyo de las autoridades municipales y de seguridad para garantizar el orden y la movilidad durante el evento, que el año pasado congregó a cerca de cuatro mil personas, y que este año se espera superar la cifra, porque se ha invitado no solo a la jurisdicción parroquial de Guadalupe, sino a todo el decanato de Cozumel, señaló.
El sacerdote subrayó que la participación juvenil ha sido notable, con adolescentes que interpretan personajes centrales como María y otros integrantes del pueblo.
“Es motivo de alegría ver cómo los jóvenes regresan a la iglesia y se suman con entusiasmo a esta tradición”, dijo.
Además del viacrucis viviente, la parroquia realizará un viacrucis bíblico y meditativo al mediodía, ofreciendo a los fieles distintas formas de vivir la espiritualidad del Viernes Santo.
Finalmente, Soto Castro dirigió un mensaje a la comunidad: “Semana Santa es una oportunidad para volver al Señor de todo corazón. Cozumel es una isla de paz y de familia, y este viacrucis es un llamado a mantener nuestra unidad y nuestro fervor”.