Cozumel vive un proceso de transformación en uno de sus atractivos turísticos tradicionales, las calesas, que a decir de Julio Azcorra Rejón, director de Carruajes del Caribe, informó que ya se han incorporado tres carruajes eléctricos en sustitución de caballos, y que en los próximos dos meses se sumarán dos más, alcanzando así el 50 por ciento de la flotilla.
El proyecto contempla la sustitución total de los diez caballos que aún operan, aunque el proceso ha sido gradual debido a que los carruajes se fabrican de manera artesanal en la isla.
“Nos han ofrecido equipos de China, pero por experiencia vimos que no funcionaron en Yucatán. Aquí, por las condiciones de la zona costera, el sistema debe ser más resistente”, explicó Azcorra.
Cada vehículo eléctrico tiene un costo aproximado de 350 a 400 mil pesos, incluyendo el sistema de baterías y la fabricación del carruaje, y cuentan con una autonomía de 70 a 80 kilómetros diarios, se adaptan perfectamente a las rutas turísticas de entre 4 y 6 kilómetros, además, se busca ampliar los horarios de operación hacia la tarde-noche, con paseos especiales que incluyan cenas y vistas al atardecer, en coordinación con agencias de viajes y hoteles.
Actualmente, la empresa espera autorización de la subdirección de Transporte Municipal e IMOVEQROO para circular en horarios vespertinos, lo que permitiría ofrecer experiencias diferenciadas sin entrar en conflicto con el servicio de taxis, toda vez que sería un tour no un servicio de traslado.
Sobre la preferencia de los visitantes, Azcorra reconoció que el atractivo de los caballos sigue siendo fuerte, ya que cuando hay un caballo y una eléctrica, el 80 por ciento de los turistas quiere el caballo, lo que los obliga de mostrar únicamente las calesas eléctricas, para que el turista se acostumbre y cumplir con la ley de bienestar animal.