El precio de la tortilla en Quintana Roo podría aumentar en los próximos días. La razón: un incremento de 450 pesos por tonelada de maíz que ya comienza a impactar en los costos de producción de uno de los alimentos básicos en la mesa de las familias.
De acuerdo con el representante del sector, Rubén Montalvo Morales, este ajuste está relacionado con el alza en el precio de la harina anunciada por Gruma, que concentra más del 75% del mercado nacional a través de su marca Maseca.
Por el momento hay proyección de incrementos en la tortilla.
La harina es el factor clave del aumento
El aumento en la harina de maíz tiene un efecto inmediato en la tortilla. Se trata del principal insumo, por lo que cualquier variación en su costo termina reflejándose en el precio al consumidor.
“Es el gasto más importante dentro de la producción, por lo que cuando sube, inevitablemente se refleja en el precio final”, explicó Montalvo Morales.
Ante este panorama, negocios que aún mantienen sus precios podrían verse obligados a ajustarlos en breve.
¿De cuánto sería el aumento de la tortilla en Quintana Roo?
Aunque el precio de la tortilla es libre, se estima que el ajuste podría ser de entre 1 y 2 pesos por kilogramo.
Actualmente, el kilo se vende en un rango de 27 a 30 pesos en zonas del centro y sur de Cancún, aunque algunos establecimientos ya comenzaron a anunciar incrementos.
Más presión para los tortilleros
El encarecimiento del maíz no es el único problema. El sector también enfrenta otros costos al alza:
- Incremento en permisos municipales
- Aumento en el precio del diésel
- Mayores gastos en transporte
Empresarios señalan que algunos permisos prácticamente se duplicaron, pasando de 13 mil a 26 mil pesos en comparación con el año pasado.
Postura del gobierno federal ante incremento del maíz
Pese a este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que no hay justificación para elevar el precio de la tortilla, argumentando que los precios internacionales del maíz se mantienen en niveles bajos.
Esta diferencia entre los costos globales y la realidad local genera incertidumbre sobre lo que ocurrirá en el corto plazo.
Cada vez es más complicado poder establecer una tortillería
El posible incremento no es menor. La tortilla es un producto de consumo diario en México, por lo que cualquier ajuste, por pequeño que parezca, termina afectando directamente el gasto de los hogares.
Además, se suma a otros aumentos registrados desde inicios de año, lo que presiona aún más la economía familiar.
En los próximos días, el comportamiento del precio dependerá de varios factores: las decisiones de cada tortillería, la evolución de los costos de insumos y posibles acuerdos o medidas gubernamentales.
Por ahora, todo apunta a incrementos graduales que podrían sentirse pronto en el bolsillo de los consumidores.