Pese a las explosiones y derrumbes de edificios ocasionados por los cientos, quizás miles de misiles lanzados en cada bando, a pesar de los gritos de dolor de los heridos y de los familiares de los muertos que han dejado esta guerra, a mi mente vienen los acordes de una vieja canción: Los sonidos del silencio (The sounds of silence, en inglés).
Una melodía icónica que llegó al corazón y a los oídos de millones de personas que hasta hoy la escuchan con melancolía, en la voz y la guitarra del dueto Simon y Garfunkel.
Pero, ¿que tendría que ver esa hermosa canción con la tragedia de la guerra que inició Israel con Estados Unidos en contra de Irán y, ahora, del Líbano?
"Los sonidos del silencio" (The Sound of Silence) es una canción de Simon & Garfunkel, escrita por Paul Simon. La canción fue inspirada por la sensación de desilusión e indiferencia que se sentía en la sociedad en ese momento, tras hechos como el asesinato de John F. Keneddy.
Simon ha dicho que la canción fue escrita en un momento de reflexión sobre la condición humana, y pensaba que la gente a menudo se siente desconectada y sola en un mundo que parece estar lleno de ruido y distracciones, como esta guerra.
La canción también se refiere a la idea de que la verdadera comunicación y conexión humana son a menudo silenciadas por el ruido y la superficialidad de la vida moderna. La letra de la canción es una llamada a la reflexión y a la búsqueda de la verdad y la conexión en un mundo que a menudo parece estar lleno de silencio y desolación.
Lo mismo que en esa guerra en la que casi todos guardan silencio ante los bombardeos ordenados por dos líderes, Donald Trump y Benjamín Netanyahu que parecen no escuchar a nadie y viven en sus propios sonidos de silencio y, aunque suene contrastante, en medio de sus gritos y amenazas.
La guerra lleva un mes y no tiene fecha de terminación. Y se ha convertido en un diálogo de sordos que viven su propio silencio.
Mientras Trump, por ejemplo, habla de negociaciones y posibles acuerdos, Irán, que ni siquiera tiene un líder visible, niega las pláticas y las supuestas cesiones a sus agresores.
Pero la mayoría de los muertos los está poniendo Irán. Hasta ayer habrían fallecido mil 500 civiles y casi mil 200 soldados.
Mientras que en el bando estadounidense han muerto 13 militares y otros 300 fueron heridos. El saldo en Israel es de 18 muertos y 330 heridos.
La guerra ha generado un impacto importante en la región, pero también en la economía mundial.
En algunas zonas, como Europa, el impacto en el precio del petróleo ha generado un aumento en promedio del 15 por ciento en los combustibles y con ello aumenta también la inflación y los costos en los productos básicos.
Los tiempos de indolencia, de esos sonidos del silencio, no se han apagado; persisten como la canción.
Mal inicio:
Un muerto fue el saldo del marco inaugural del remodelado Estadio Azteca (que ahora tiene nombre de un banco).
Mala señal cuando es tiempo de demostrar que tendremos seguridad en todos sentidos cuando se lleve a cabo el Mundial de la FIFA que comienza dentro de poco más de dos meses.