Las fuertes diferencias entre la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, y los diputados locales de su partido, Morena, abren una brecha para que otros partidos políticos tengan la posibilidad de ganar las elecciones del próximo año.
Para darse una idea, las encuestas recientes señalan que Morena bajó 6.6 por ciento en las preferencias electorales y en la aceptación de su gobernante.
Se prevé que este descenso continúe si se mantiene la ruptura con sus presuntos aliados en el Congreso estatal.
La pugna actual se concentra en una iniciativa de Layda Sansores para un nuevo endeudamiento del gobierno por mil millones de pesos.
El argumento es que ese dinero se utilizaría para concluir obras y para compensar las disminuciones en las partidas federales que recibe esa entidad.
Sin embargo, los diputados morenistas, a los que se suman los de oposición, no están dispuestos a permitir un mayor endeudamiento.
Los legisladores morenistas, liderados por José Antonio Jiménez, acusan también persecución política por parte del gobierno estatal campechano y falta de diálogo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.
En los números recientes publicados por una encuesta de Question Mark en alianza con El Heraldo de México en su medición denominada Ruta 2027, Morena sigue adelante en las preferencias, pero ya tiene a Movimiento Ciudadano cada vez más cerca. Las mediciones también indican que si los naranjas se aliaran con el PAN, subirían en sus posibilidades de competir por la gubernatura.
Morena tendría como su mejor candidato a Pablo Gutiérrez Lazarus, con una preferencia del 50.5 por ciento.
Pero el movimiento naranja se acerca en la figura de Eliseo Fernández que ya alcanzó un 31 por ciento, según el estudio de esta casa editorial, y que podría seguir creciendo si Morena no logra conciliar e ir en unidad, además que aún falta más de un año para el proceso electoral.
El tema también es que el MC ha manifestado que no está dispuesto a las alianzas y eso podría favorecer a los guindas.
Y, por otro lado, aunque el líder nacional del PRI, Alejandro (Alito) Moreno, ex gobernador de Campeche, se manifiesta como defensor de la democracia y de la justicia, el tricolor pinta cada vez menos en la política campechana y su presencia, por ejemplo, en el Congreso del estado, se reduce a dos legisladores, seis menos de los que obtuvieron en la legislatura anterior.
En este río revuelto, aún con la fuerza de Gutierrez Lazarus, no se ve todavía una definición sobre quién podría abanderar a Morena en la próxima elección, pues se dice que uno de los más allegados a Layda Sansores es el exdiputado federal Aníbal Ostoa, quien también fue presidente municipal de Palizada.
Por el Congreso estatal también levanta la mano María del Carmen Collí, actual diputada local y que fue presidenta municipal de Candelaria.
La decisión dependerá de si la gobernadora, los legisladores locales y los demás grupos políticos de Morena logran superar sus diferencias, aunque ven muy lejana una conciliación.
Mientras tanto, la oposición se frota las manos y carga sus pilas.
Fuero: Por cierto, para protegerse de posibles represalias, los diputados campechanos decidieron regresar a la figura del fuero legislativo, condición que ya se había erradicado.