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Empresarios ponen resistencia a semana laboral de 40 horas.

La CTM defendió la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales como una reforma necesaria para mejorar el bienestar de los trabajadores, pese a la resistencia de sectores empresariales.

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La CTM respalda la reforma para mejorar la calidad de vida laboral.Créditos: Efraín Castro

La propuesta de reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas continúa generando posturas encontradas entre los sectores productivos del país. Mientras organizaciones empresariales han manifestado su resistencia a la iniciativa que actualmente se discute en el Senado de la República, el sector obrero sostiene que se trata de una reforma necesaria para mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores sin afectar la productividad.

José Leopoldo Sosa, secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en Othón P. Blanco, señaló que existe un rechazo evidente por parte de algunos empresarios ante la posibilidad de otorgar un día adicional de descanso a los trabajadores, aun cuando la propuesta contempla una aplicación gradual que permitiría alcanzar la jornada de 40 horas hasta el año 2030.

Proponen una aplicación gradual de la jornada de 40 horas hasta 2030.

El dirigente sindical afirmó que, históricamente, la reducción de la jornada laboral ha sido una demanda legítima del movimiento obrero y no una ocurrencia reciente. Recordó que desde hace varias décadas se ha planteado que una jornada de 40 horas es la más adecuada para mantener la productividad sin deteriorar la salud física y emocional de los trabajadores. En ese sentido, subrayó que hace más de 60 años las jornadas podían extenderse hasta 12 horas diarias, particularmente en sectores como el de las maquiladoras, lo que generaba un desgaste significativo.

Sosa explicó que, aunque la legislación laboral ha avanzado, las actuales condiciones de trabajo siguen provocando altos niveles de estrés y tensión, lo que limita la participación de los trabajadores en la crianza y formación de sus hijas e hijos. A ello se suma, dijo, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, que obliga a muchas personas a laborar jornadas adicionales o empleos secundarios para cubrir las necesidades básicas de sus familias.

Respecto a la postura empresarial, el líder de la CTM reconoció que la reducción de la jornada implica ajustes operativos y financieros, como el aumento de plantillas laborales o la reorganización de turnos, lo que representa un costo adicional para las empresas. Sin embargo, consideró que estos argumentos no deben frenar una reforma que busca el bienestar integral de la clase trabajadora.

El tema se mantiene en discusión en el Senado de la República.

Indicó que, desde la CTM, no se ha impulsado la iniciativa de manera impositiva, sino a través del diálogo y el análisis técnico. Precisó que durante al menos un mes se han desarrollado mesas de trabajo y estudios para evaluar los impactos de la reforma, tomando como referencia experiencias internacionales. Destacó que en diversos países de Europa la jornada de 40 horas ha demostrado ser viable y ha contribuido a un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral, con efectos positivos en la productividad.

Finalmente, Sosa expresó que, aunque México presenta particularidades económicas y culturales, la reforma es alcanzable si existe voluntad de las partes involucradas. Afirmó que el objetivo es construir acuerdos entre empresarios, gobierno y trabajadores para lograr una transición ordenada y responsable hacia la jornada laboral de 40 horas, sin afectar la estabilidad económica, pero priorizando el bienestar social.