El Congreso de Quintana Roo acaba de informar que aprobaron la reforma laboral de 40 horas en el estado. Este era un paso “histórico” para la Riviera Maya, y para todo el país, pues la jornada laboral semanal pasará de ser de 48 horas a tan solo 40 sin afectar el sueldo ni prestaciones de la clase trabajadora.
Desde el año pasado la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, estuvo insistiendo en que quiere ayudar a la clase trabajadora del país a reducir su jornada laboral con el objetivo de cuidar su salud física y mental como una forma de mejorar a la par sus derechos laborales.
El tema ha marcado todo un debate en redes sociales desde su anuncio, ya que se estaría reformando el artículo 123 de la Constitución y con la oposición del Congreso de Quintana Roo se queda claro que el estado de Mara Lezama esta apoyando este cambio histórico que posiblemente inicie el siguiente año.
Quintana Roo mantiene alto empleo pero enfrenta precariedad laboral y jornadas largas.
¿Cómo se aplicará la reducción a la jornada laboral en Quintana Roo?
Según lo que se ha comentado por el Gobierno de México, la reducción de jornada laboral se hará de forma gradual, disminuyendo dos horas al año hasta que en 2030 se trabajen solo 40 horas a a semana, lo que ayudará a mejorar el rendimiento de los trabajadores al darles más descanso y no afectará sus sueldos o prestaciones.
Hasta la fecha no se tiene un día oficial para comenzar con la reducción del horario de trabajo; sin embrago, algunos dueños de negocios en Quintana Roo se han pronunciado en preocupación a este paso histórico comentando que sería complicado y afectaría a sus empresas.
¿Cómo afecta la jornada de 40 horas a los hoteles de Quintana Roo?
Una de las dudas más comentadas es qué pasará con los hoteles cuando se lleguen las reducciones de 40 horas de trabajo que les darán dos días de descanso y cinco de trabajo, cambiando la modalidad de solo un día de descanso a la semana lo que dejería un día "sin servicio" a los hospedajes.
Lo que se ha visto con los hoteleros es que pueden rotar los días de descanso de los trabajadores de los hoteles respetando así los nuevos horarios de la semana y la reforma a la ley, también podrían contratar más personal o incluso pagar horas extras al staff que ya tienen para cubrir las horas faltantes.