¿Afectará a México la molesta postura de Donald Trump en el tema arancelario luego del revés que el mandatario estadunidense recibió de la Corte de su país?
El tema se toma ya con cierto recelo porque la reacción de Trump de anunciar, pese a todo, un nuevo arancel global del 10 por ciento basado en otras leyes, puede significar pérdida de empleos y aumento en los costos de producción en temas relacionados con el acero y el aluminio, que son productos mexicanos que tienen arancel tasado.
Sin embargo, falta, primero, saber a quienes dirigirá el presidente de Estados Unidos en ese pataleo.
Pero, ¿qué pierde Trump ante esta decisión de la Corte Suprema que lo obliga a no imponer aranceles sin la autorización del Congreso de su país?
La gran pérdida será la herramienta que Trump utilizaba para prácticamente obligar a todos sus socios comerciales a aceptar sus políticas.
El mandatario respaldaba sus amenazas en una ley denominada de Poderes Económicos de Emergencia Internacional y que la Corte consideró excesiva.
La decisión también establece un precedente que limita los poderes del presidente de ese país.
Pero quizás lo más grave es que esta decisión también obligaría al gobierno de Estados Unidos a devolver los miles de millones de dólares que había recaudado por ese concepto.
La economía mexicana depende mucho del mercado de su socio del norte lo que la hace vulnerable a cambios en la política comercial y también podría generarle inestabilidad económica, pero dependerá de las posturas que se vayan tomando sobre México en el gobierno de Trump y de la capacidad diplomática y negociadora, como ha sido hasta el momento.
Otros países sí podrían verse más afectados por todo este enredo, al menos temporalmente, como China, Reino Unido, Australia, Arabia Saudita y los de la Unión Europea.
En Latinoamérica, Argentina y Brasil serían los más perjudicados.
Hay que comentar que la decisión de la Corte Suprema estadounidense entra en vigor de inmediato, pero lo anunciado por Trump del arancel global del 10 por ciento está respaldada en una ley de comercio aprobada en 1974, pero que es limitativa, pues sólo puede tener efectos por un plazo no mayor a 150 días.
Seguramente el mandatario estadounidense buscará otros mecanismos para contrarrestar la orden de la máxima institución del poder judicial de ese país.
Nuevos episodios están por venir.
Espera: Parece que ahora sí están por poner en marcha la operación del puente lagunar Nichupté, luego de varias fechas posponiendo su entrega al 100 por ciento.