La propuesta para modificar la reforma electoral que pretende presentar el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo podría estar condenada al fracaso si no se llegan de última hora a acuerdos sustantivos que permitan un nuevo panorama electoral y político en el país.
Los temas totales que presenta esta iniciativa no parecen ser del agrado de todos los partidos políticos -incluyendo el ala radical de Morena-, pero particularmente a los hasta ahora aliados del régimen de la primera Presidenta de la historia en México.
Tanto el Partido Verde como el Partido del Trabajo se han inconformado con los puntos centrales de la iniciativa que tienen que ver con la desaparición o disminución de las llamadas posiciones plurinominales y la reducción en el financiamiento público de todos los partidos políticos.
Las diferencias al momento parecen irreconciliables, pero en política todo es posible y un acuerdo urge porque los plazos se agotan.
Según el calendario legislativo ayer fue un día clave para la discusión, votación y posible aprobación o no de esta iniciativa.
Para Morena, la clave está en poder convencer al Partido Verde, cuya postura es la de mantener escaños que le permitan ser el fiel de la balanza en decisiones importantes.
Porque, a final de cuentas, mantener una postura de equilibrio en el Congreso de la Unión le mantiene también en condiciones de negociar otras posiciones, sobre todo cuando la elección intermedia y la de varias gubernaturas se convierten en manjar antojable para repartir.
Por eso lo que haya ocurrido ayer será importante para Morena, pero también para los partidos que han sido sus aliados y que siguen pensando en sentarse a la mesa a la hora de definir candidaturas.
Las cosas, en ese sentido, comienzan a calentarse y cada partido ya mueve sus fichas para obtener posiciones relevantes.
Quintana Roo es uno de los estados donde el próximo año estará en disputa la gubernatura y los actores empiezan a tomar más protagonismo.
Por eso es de mayor relevancia lo que pueda pasar con la reforma electoral. Se trata, también, de medir fuerzas rumbo a junio de 2027.
Ayuda a medias: La entrega de 400 toneladas de ayuda humanitaria por parte de México a Cuba no resuelve la crisis en el país antillano que prácticamente se quedó sin combustible.
Se vienen días duros para la población cubana y para su gobierno.