Con la llegada del mes de enero, una de las primeras celebraciones de 2026 comienza a tomar forma en hogares y comercios de Chetumal: el Día de Reyes. Como marca la tradición, familias, amigos y compañeros de trabajo se preparan para compartir la clásica Rosca de Reyes, un pan que simboliza unión, fe y convivencia, y que ya se encuentra en proceso de elaboración en panaderías locales.
Desde los primeros días del año, las roscas comenzaron a promocionarse en redes sociales y mostradores de panaderías, con una amplia variedad de tamaños, precios y rellenos. En Chetumal, los costos dependen del tipo de rosca y sus ingredientes.
Las más pequeñas, pensadas para tres personas y con un solo muñeco, rondan los 150 pesos, mientras que las grandes pueden superar los 350 pesos e incluir hasta cinco figuras. En algunos establecimientos, sobre todo en centros comerciales, los precios pueden rebasar los 600 pesos, especialmente en las versiones especiales.
El cierre del tradicional maratón Guadalupe–Reyes se acerca con esta celebración, que pone fin a una larga temporada de fiestas en México. Este periodo festivo inició el 12 de diciembre con el Día de la Virgen de Guadalupe y concluye el 6 de enero con la llegada de los Reyes Magos y la entrega de juguetes a millones de niñas y niños en todo el país.
Durante estos días, la Rosca de Reyes se convierte en el centro de reuniones familiares y sociales. Acompañada de chocolate caliente o ponche, el momento de partir la rosca genera risas, convivencia y expectativa por descubrir al muñeco oculto en su interior. Esta costumbre mantiene un profundo arraigo cultural y religioso, que se transmite de generación en generación.
José Ignacio López, creador del “panatí”, un pan dulce con forma de manatí, animal emblemático de Chetumal, explicó que la elaboración de la rosca ha cambiado con el paso del tiempo. Además de la versión tradicional, hoy se ofrecen roscas rellenas con crema pastelera o mermelada, así como opciones saladas, entre las que destacan las hojaldradas de jamón y queso.
En cuanto a precios, las roscas rellenas de jamón y queso manchego oscilan entre 250 y 600 pesos, mientras que variedades más elaboradas, como las de queso crema tipo Philadelphia con queso de bola, pueden alcanzar hasta los 700 pesos. A pesar de que estos costos resultan más elevados, muchos consumidores prefieren la elaboración artesanal, al considerar que ofrece un sabor más auténtico frente a las producciones masivas.
La tradición indica que quien encuentra el muñeco tendrá un año lleno de buena suerte, bendiciones y protección. Para algunos, este gesto posee un significado religioso profundo, relacionado con la confianza y el cuidado del Niño Dios, mientras que para otros representa un acto simbólico de apadrinamiento. Más allá de la interpretación, la Rosca de Reyes sigue siendo un elemento esencial que une a las familias y despide, una vez más, la temporada festiva en Chetumal.