DESTINO

Turismo en tensión

Hay más motivos de preocupación acerca de las acciones que puede emprender el gobierno del vecino país del norte y que pueden tener un impacto en la estabilidad económica y buen flujo de turistas en el Caribe mexicano

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Destino, columna de Javier Ugalde del 28 de enero de 2026 Créditos: El Heraldo Media GroupCréditos: El Heraldo Media Group

A un año de que dio inicio el segundo mandato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, las tensiones en el mundo han crecido a causa de sus desplantes, declaraciones, amenazas e, incluso, sus acciones, que han ido desde la imposición de aranceles hasta incursiones directas en algunos países, como es el caso de Venezuela.

Esas formas han generado una creciente inquietud que, en el caso de México, mantiene a sus autoridades en permanente alerta para responder de la manera más apropiada, sobre todo cuando el presidente Trump anuncia posibles incursiones terrestres de tropas de Estados Unidos a territorio mexicano con el argumento de combatir a grupos criminales del narcotráfico en nuestro país.

O también está el anuncio de operaciones aéreas militares en el espacio aéreo de nuestro país y otras naciones, además de restricciones que ya se han establecido a la navegación aérea en algunas zonas, que de hecho podrían ya estar afectando vuelos comerciales, al tener que rodear para evitar las zonas restringidas.

Pero aún hay más motivos de preocupación acerca de las acciones que puede emprender el gobierno del vecino país del norte y que pueden tener un impacto en la estabilidad económica y buen flujo de turistas en el Caribe mexicano.

Se trata de la próxima renegociación del tratado de libre comercio de Norteamérica, llamado ahora T-MEC, en el que si bien hay confianza en que la representación mexicana logre los mejores resultados para el país, hay el temor fundado de que estas negociaciones se sumen a la política de presiones que ha caracterizado al segundo mandato de Trump.

Sin embargo, tranquiliza saber que en las negociaciones y resultados que tuvo la delegación quintanarroense en su reciente participación en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) de Madrid, España, todo este entramado de tensiones internacionales causadas por el gobierno de Estados Unidos, hayan brillado por su ausencia.

Todo indica que la Fitur no era un foro para tratar este tipo de asuntos, a pesar que podrían tener un efecto directo en la economía de naciones o regiones dependientes de la actividad turística, como es el Caribe mexicano, debido a que la industria sin chimeneas no tiene una buena relación con los conflictos y las condiciones inestables o adversas.

Hasta ahora, con base en los logros obtenidos en la Fitur, 2026 pinta muy bien para el Caribe mexicano, con base en la serie de campañas presentadas y acuerdos alcanzados entre autoridades y empresarios quintanarroenses con operadores y consorcios turísticos internacionales.

Sin embargo, de continuar la administración del presidente Trump con la espada desenvainada, ya sean simples declaraciones o acciones como las que hasta ahora ha mostrado, el destino posible del turismo en Quintana Roo estaría en condiciones de ser diferente y poco grato.