Con un tipo de cambio que se ubicó en 17.21 pesos por dólar y un entorno internacional marcado por ajustes económicos y tensiones globales, el inicio de 2026 plantea retos significativos para la industria turística y el sector empresarial en Quintana Roo, particularmente en un destino altamente dependiente del mercado internacional como la Riviera Maya.
En este contexto, Valeria Rindertsma, presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMEXME), capítulo Riviera Maya, advirtió que un dólar bajo impacta de manera directa en la economía local, al reducir márgenes de rentabilidad y obligar a las empresas a adaptarse constantemente a un escenario cambiante. Señaló que las decisiones económicas a nivel global tienen efectos inmediatos en México y en los destinos turísticos, lo que exige resiliencia y capacidad de ajuste permanente por parte de los empresarios.
A pesar de este panorama, Rindertsma consideró que el año mundialista genera expectativas positivas para el sector turístico, siempre y cuando se logre capitalizar la conectividad aérea del estado y se dé continuidad a las acciones de promoción internacional. Indicó que el reto no se limita a atraer visitantes por eventos específicos, sino a garantizar que la experiencia del turista —desde el aeropuerto, la seguridad, la movilidad y los servicios— motive estancias prolongadas y visitas recurrentes.
Desde el ámbito empresarial, la dirigente destacó que uno de los principales desafíos es sostener la operación de los negocios en un entorno de alta incertidumbre económica. En este escenario, las empresas no solo enfrentan variaciones cambiarias, sino también el compromiso de mantener el empleo y seguir aportando a la economía del municipio, lo que obliga a una gestión más estratégica y eficiente.
Como parte de su labor, AMEXME Riviera Maya impulsa programas de acompañamiento para mujeres emprendedoras, enfocados en transformar ideas en negocios viables y rentables. A través del programa PASE, la asociación brinda capacitación y mentoría directa por parte de empresarias afiliadas, con énfasis en estructura legal, planeación financiera y sostenibilidad.
De acuerdo con Rindertsma, por estatutos el programa recibe diez emprendedoras por generación, lo que permite un seguimiento cercano. En tres años de operación, PASE ha graduado a 25 emprendedoras, provenientes de giros diversos como alimentos, comercio, servicios, belleza y decoración. En la generación más reciente, siete proyectos concluyeron el proceso, luego de que algunas participantes identificaran que sus ideas no contaban con viabilidad económica suficiente.
La nueva generación PASE 2026 iniciará actividades el próximo 9 de febrero, con diez emprendedoras seleccionadas. Para AMEXME, este proceso también implica ayudar a identificar a tiempo proyectos que no generarán utilidades, evitando que los emprendimientos se mantengan en una etapa inicial sin proyección real.
Además del programa PASE, la asociación mantiene una agenda activa que incluye la Gala de la Mujer, participación en su congreso nacional, encuentros de turismo y economía, así como iniciativas como el Reto Tetra Pak y Bazaar Kids, orientadas a fortalecer redes empresariales y capacidades productivas.
En un entorno marcado por la volatilidad económica y los retos del sector turístico, AMEXME Riviera Maya mantiene como eje central el acompañamiento empresarial, bajo la premisa de que cada año representa un nuevo desafío para quienes sostienen la actividad económica local.