La Diócesis de Cancún-Chetumal confirmó este jueves el fallecimiento de monseñor Pedro Pablo Elizondo, obispo emérito de esta circunscripción eclesiástica, mediante un mensaje difundido en redes sociales. En el comunicado, la Iglesia expresó su pesar y reafirmó su fe cristiana ante la partida de su pastor, a quien confió al llamado del Buen Pastor, a quien sirvió con dedicación y amor durante su vida sacerdotal.
En el mensaje oficial, la Diócesis destacó la entrega pastoral de monseñor Pedro Pablo Elizondo, así como su cercanía con la comunidad y su fidelidad al ministerio episcopal. Señaló que su testimonio de servicio marcó a fieles, sacerdotes y agentes pastorales que compartieron con él distintas etapas de la vida eclesial en el estado.
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, también expresó sus condolencias a través de sus redes sociales. La mandataria envió un mensaje de solidaridad a familiares, amistades y a quienes compartieron con él su vocación religiosa, así como a toda la comunidad católica del estado, de quien dijo que siempre recordará con cariño su misión pastoral y humana.
Pedro Pablo Elizondo nació el 4 de septiembre de 1949 y tenía 76 años al momento de su fallecimiento. Su deceso ocurrió después de una operación del corazón realizada en la ciudad de Mérida, donde permanecía bajo atención médica. La noticia generó diversas muestras de reconocimiento por parte de la comunidad católica y de distintos sectores de la sociedad.
Pedro Pablo Elizondo Cárdenas formó parte de la congregación de los Legionarios de Cristo y fue designado como el primer obispo de la Diócesis de Cancún-Chetumal. Desde esta responsabilidad encabezó procesos clave de organización pastoral y crecimiento eclesial en una región marcada por el acelerado desarrollo social y turístico. Su labor recibió el reconocimiento de fieles y miembros del clero, quienes lo identificaron como un guía cercano y comprometido con las necesidades espirituales y sociales de la población.
Monseñor Pedro Pablo Elizondo asumió el gobierno pastoral de la diócesis en 2004 y durante su gestión impulsó el fortalecimiento de las comunidades parroquiales, así como la formación pastoral en zonas urbanas y rurales del norte y sur del estado.
El 6 de diciembre pasado presentó su renuncia al cargo, misma que fue aceptada en diciembre de 2025 por el papa León XIV, conforme a lo establecido por el Derecho Canónico respecto a la edad. En su lugar fue designado monseñor Salvador González Morales.