La apertura del Puente Vehicular Nichupté, una de las obras de infraestructura más importantes de Cancún, volvió a retrasarse debido a nuevos trabajos de reforzamiento estructural que se realizan antes de su entrada en operación. El proyecto, que conectará el centro de la ciudad con la zona hotelera sobre la laguna Nichupté, ya registra un costo cercano al doble de lo presupuestado originalmente.
Reforzamientos preventivos por condiciones del subsuelo
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) informó que las adecuaciones responden a medidas preventivas para garantizar la seguridad de la estructura, ante la fragilidad del suelo cavernoso del lecho lagunar. Este factor, que no fue analizado a profundidad en las etapas iniciales, ha generado nuevos retos conforme avanzó la obra.
De acuerdo con la dependencia federal, los trabajos contemplan la colocación de cuatro pilotes adicionales y trabes metálicas en al menos tres apoyos ubicados dentro de la laguna.
“No hay riesgo para los usuarios”: SICT
El representante de la SICT en Quintana Roo, Guido Mendiburu Solís, aseguró que el puente no representa un riesgo para la población.
“La estructura del puente no presenta ningún riesgo”, afirmó en entrevista radiofónica.
Las fotos que nadie había visto del Puente Nichupté a días de su inauguración este enero 2026
Las labores se concentran principalmente en el tramo conocido como “La Joroba”, el punto más alto del puente, donde se detectó movilidad y fisuras en uno de los apoyos, situación que fue difundida en redes sociales.
Por su parte, el ingeniero Jorge Santiago, también de la SICT, explicó que la zona se mantiene bajo monitoreo constante.
“No está en riesgo, pero para dar mayor seguridad al puente vamos a colocar una estructura adicional y estamos monitoreando toda la zona, del apoyo 213 al 223”, detalló.
Aumenta el costo
Además de los retrasos, la obra ha tenido un fuerte impacto presupuestal. El costo pasó de 5 mil 580 millones de pesos a cerca de 10 mil millones, lo que la convierte en la obra pública más costosa en la historia de Quintana Roo.
Aunque la SICT prevé concluir la obra mayor en enero, hasta el momento no existe una fecha oficial de inauguración. El puente, que originalmente estaba programado para abrir en abril de 2024, podría entrar en operación hasta dos años después de lo planeado.