QUINTANA ROO

A 25 años de amores perros, mensaje de Iñárritu sigue vigente: Vanessa Bauche

La actriz reflexionó sobre las violencias normalizadas, la deuda con mujeres indígenas y la importancia de la salud mental, al tiempo que presentó sus nuevos proyectos artísticos y sociales.

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Vanessa Bauche durante el homenaje a sus 40 años de carrera en Chetumal.Créditos: Efraín Castro

La actriz Vanessa Bauche llegó a la capital quintanarroense para celebrar los 25 años de Amores Perros, película dirigida por Alejandro González Iñárritu que marcó un antes y un después en el cine mexicano. Con voz cercana y mirada intensa, la actriz compartió en exclusiva para el Heraldo de México Quintana Roo cómo el mensaje de aquella cinta sigue vivo y resonando en las nuevas generaciones.

La función especial tuvo lugar en el marco del Festival de Cine Árbol Rojo, donde Chetumal fue la primera ciudad en presenciar el restreno mundial de esta obra maestra, por lo que fue galardonada por sus 40 años de carrera artística. Para Bauche, el momento significó un reencuentro con uno de sus papeles más emblemáticos y una oportunidad para reflexionar sobre las violencias normalizadas en la sociedad.

“En aquel entonces había una romantización del machismo”, recordó.

La actriz recordó el impacto de Amores Perros en el cine mexicano.

El público, seducido por la juventud de Gael García y la intensidad de la trama, etiquetó a su personaje de Susana como “traidora” por no escapar con él, sin reparar en la precariedad que vivía: una joven sin padre, con madre alcohólica, atrapada en un entorno de violencia, pobreza y abuso.

Sin embargo, la actriz contó que, incluso antes de la era de las redes sociales, recibió correos de adolescentes que se vieron reflejadas en Susana y tomaron decisiones clave para alejarse de relaciones tóxicas o evitar embarazos no deseados.

“Ahí me di cuenta de que el cine puede ser un canal para visibilizar realidades y provocar cambios de vida”, expresó.

En la conversación, Bauche no solo habló de Amores Perros, sino también de cómo su carrera ha estado marcada por personajes que representan la complejidad de la mujer mexicana. Con el mismo entusiasmo mencionó su reciente participación en Juegos Interrumpidos, producción de Televisa Univisión que aborda el tema de la trata infantil y la violencia de género con un enfoque humano.

Público de Chetumal ovaciona la participación de Bauche en el Festival Árbol Rojo.

“Es el personaje más demandante que he hecho”, confesó, al explicar cómo la serie rescata lenguas originarias y enfrenta al espectador con la crudeza de problemáticas como el tráfico de menores.

La actriz aprovechó el espacio para destacar una deuda histórica con las mujeres indígenas de México, quienes a pesar de preservar la riqueza cultural, lingüística y espiritual del país, siguen viviendo marginación, matrimonios forzados y embarazos adolescentes.

“Tenemos una paradoja: por un lado toda esta riqueza, y por otro, la perpetuación de violencias sistémicas”, señaló.

Bauche se definió como “agente de cambio” y habló sobre la necesidad de priorizar la salud mental en la agenda pública. Lamentó que los índices de suicidio infantil estén en aumento y subrayó que el acceso a terapia y redes de apoyo debería ser un derecho básico.

Amores Perros, un legado vivo

“No podemos sanar lo que no reconocemos. La violencia se erradica primero identificándola”, afirmó.

Con pasión, compartió su visión sobre el poder transformador del amor y la compasión. “No hablo del amor romántico, hablo de la frecuencia más alta de vibración. La ternura, la empatía y la risa pueden transformar nuestro cerebro y nuestra forma de vivir”, explicó ante un público que la escuchó con atención y admiración.

Entre recuerdos y nuevos proyectos

La noche en Chetumal también sirvió para que la actriz recordara sus inicios. Con humor mencionó cómo, a principios de los noventa, ganó el premio Heraldo de México como revelación en cine gracias a la película Un año perdido (1993) de Gerardo Lara, filmada en Toluca.

“Es un gusto saludar tantos años después a esta comunidad, ahora conmemorando 40 años de trayectoria y este homenaje tan especial”, dijo sonriente.

Este reconocimiento la impulsó como actriz en una época de grandes cambios para el cine mexicano, marcando el inicio de una carrera que combina su talento artístico con un fuerte compromiso social, tal como lo reflejan sus posteriores participaciones en películas influyentes.

Vanessa Bauche adelantó su próximo proyecto teatral La insignificancia de llamarse Juana.

Antes de despedirse, adelantó que estrenará su espectáculo trágico-musical La insignificancia de llamarse Juana en la Feria Internacional del Libro del Estado de México. Un proyecto que, al igual que sus personajes, busca generar conciencia, abrazar las sombras personales y transformarlas en alas.

En Chetumal, entre luces de cine y aplausos, Vanessa Bauche gradeció el recibimiento de Lizbeth Pérez y Asociados, agencia que la invitó a participar en este festival, y dejó claro que Amores Perros no es solo una película de culto: es un espejo que sigue cuestionando a la sociedad mexicana dos décadas después.