Para el sector de la renta vacacional que ha estado siendo satanizada desde que apareció, llegará el momento en que va a tener que ser arropada por todas las cadenas hoteleras.
Así lo afirmó Miguel Ángel Lemus Mateos, presidente del Consejo Coordinador Inmobiliario de Quintana Roo, quien recordó que así pasó con el concepto del All inclusive (tiempo compartido) en la década de los 80´s.
“Cuando surgieron los tiempos compartidos nadie lo quería, se decía que era lo peor que podía sucederle a la industria turística, y hoy por hoy no hay cadena hotelera que no tenga tiempo compartido y las rentas vacacionales van a acabar siendo parte del negocio de las operadoras y de las franquicias hoteleras internacionales” refirió.
Lo cierto es que el tema de las plataformas de rentas vacacionales seguirá por un tiempo, generando diversas opiniones. }
Entre las ventajas que algunas voces comentan están: Para anfitriones la generación de ingresos adicionales, flexibilidad de horarios y la posibilidad de tener una inversión inmobiliaria productiva. Para el viajero acceso a alojamiento más auténtico y económicos a diferencia de hoteles, así como opciones adaptadas a familias y grupos. Para las comunidades, registrar un potencial aumento de turismo local y mayor recaudación de impuestos.
Entre las desventajas que se mencionan están; Para anfitriones tiempo y esfuerzo para la gestión, limpieza y atención de huéspedes, así como riesgo de daños a la propiedad y gastos operativos y de mantenimiento. Para los viajeros la calidad que puede ser variable pues no todos los alojamientos ofrecen instalaciones accesibles además de riesgos de anfitriones y huéspedes problemáticos. Para la comunidad, se pueden generar escasez de viviendas a largo plazo y aumentar los precios de alquiler para los residentes locales.