La desaparición de ocho personas originarias de Nayarit destapó en Chetumal una red de operaciones ilícitas que operaba bajo la fachada de una supuesta fábrica de cigarros, instalada en la parte trasera de un hotel. El caso ha encendido las alarmas sobre los riesgos de falsas ofertas de empleo en Quintana Roo, un estado que vive un auge económico y, al mismo tiempo, se vuelve atractivo para redes delictivas.
El fiscal de Quintana Roo, Raciel López Salazar, confirmó que las víctimas fueron contratadas por una supuesta empresa privada y trasladadas a un hotel en las afueras de la ciudad, donde además se les asignaron habitaciones. Desde entonces, se desconoce su paradero.
“Estamos siguiendo una línea de investigación que apunta a un hotel propiedad de un empresario de origen coreano, quien sería el responsable directo de este tráfico de mercancía, en complicidad con al menos dos personas más”, informó el titular de la FGE.
López Salazar señaló que el caso no solo involucra la desaparición de personas, sino que expone una red de contrabando de cigarros a gran escala. Incluso, las autoridades investigan si un doble homicidio registrado en días recientes podría estar vinculado con la desaparición de los ocho trabajadores.
Frente a esta situación, la secretaria de Gobierno, María Cristina Torres Gómez, lanzó un llamado urgente a la población para que extreme precauciones ante supuestas oportunidades laborales que circulan en redes sociales o páginas clonadas.
“Siempre que haya dudas, acérquense a las autoridades. Nadie ofrece empleos con sueldos millonarios sin capacitación. Tampoco existen autos de lujo a precios ridículos. Esos engaños terminan en fraudes o en delitos graves como este caso”, expresó.
Torres Gómez recordó que la Secretaría del Trabajo, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la propia Fiscalía están disponibles para orientar y verificar la legitimidad de empresas que ofrecen vacantes.
“Nuestra recomendación es clara: no caigas, consulta y verifica antes de aceptar cualquier oferta”, subrayó.
La funcionaria advirtió que el llamado “sueño quintanarroense” que atrae a trabajadores de otras entidades puede convertirse en una pesadilla si no se toman precauciones. Quintana Roo, dijo, atraviesa un crecimiento económico sin precedentes, lo que lo convierte en terreno fértil tanto para inversionistas como para grupos que buscan aprovecharse de la población.