La Selección Mexicana de Socca no logró coronarse en la final del TUI Socca World Cup 2025, tras caer en un duelo vibrante que mantuvo al público al borde del asiento en el estadio instalado en el Malecón Tajamar. Pese al esfuerzo y la entrega mostrada durante todo el torneo, el Tricolor terminó resignándose al subcampeonato en un partido que dejó emociones, orgullo y también lágrimas entre la afición cancunense.
Desde el silbatazo inicial, México salió decidido a imponer condiciones, respaldado por un estadio que volvió a lucir lleno y que en cada jugada coreaba, alentaba y empujaba al equipo. Sin embargo, los polacos mostraron un juego sólido, orden defensivo y una contundencia que terminó marcando la diferencia en el segunto tiempo del encuentro.
Aunque los mexicano abrieron el marcador, el gol del empate llegó tras una desatención defensiva mexicana que fue aprovechada sin titubeos por el conjunto polaco. Aunque México insistió con llegadas por las bandas y transiciones rápidas, la ventaja nunca regresó. Los polacos apretaron con disparos de media distancia que descompusieron la defensa azteca en dos ocasiones, para dejar el marcador final de 3 -1.
Con el silbatazo final, el silencio inicial del público se transformó en una ovación larga, profunda y merecida. Los seleccionados mexicanos dieron una vuelta a la cancha entre aplausos, banderas ondeando y mensajes de apoyo que reconocían su actuación sobresaliente durante todo el campeonato.
A pesar del resultado adverso, la participación de México en esta edición del mundial dejó cifras y sensaciones históricas: paso perfecto en fase de grupos, partidos llenos de intensidad y una comunión total entre jugadores y afición. Cancún, como sede, volvió a demostrar su capacidad para recibir eventos internacionales y vivirlos con pasión.
Mara Lezama, acompañada de Ana Paty Peralta, encabezaron la ceremonia de clausura entregando medallas a sus compatriotas y el trofeo a los nuevos campeones. El Tricolor se va sin la copa, pero con el orgullo intacto y la certeza de haber colocado a México entre las potencias del socca mundial.
Para los quintanarroenses, la final terminó en derrota; para el espíritu deportivo, fue una noche inolvidable que reafirmó que este equipo tiene futuro, corazón y una hinchada que nunca deja de creer.