El 2025 cierra con una realidad que no se puede maquillar, donde la economía está detenida por que falta certidumbre y donde el mayor freno no es financiero, sino institucional y de seguridad.
Así lo indicó la presidenta de la Coparmex Quintana Roo, María Jovita Navarro, quien puntualizó que para el caso de la entidad donde miles de empresas viven de turismo, los servicios y el comercio, la inseguridad, la extorsión y la incertidumbre jurídica están encareciendo operar y frenando nuevas inversiones.
“Esto golpea directamente a las micro y pequeñas empresas que sostienen el empleo local, reconocemos un avance importante como el salario mínimo que ya alcanza la línea de bienestar familiar, pero seamos claros, sin productividad, formalidad y empresas fuertes ese logro no es sostenible” afirmó.
La líder empresarial puntualizó que los siguientes pasos en el 2026 para poder salir adelante deben ser la capacitación, el impulso de la formalidad y fortalecer a quienes generan las fuentes de empleo.
Dijo que el presupuesto 2026, insiste en el “asistencialismo” dejando débiles a varias áreas clave tales como la seguridad, la salud y la educación que recordó, son la base del desarrollo económico.
Jovita Navarro, señalo que sin esas condiciones el crecimiento regional se limita, siendo el mensaje directo, sin seguridad no hay inversión, sin inversión no hay empleos y sin empleos no hay bienestar, reiterando que la extorsión sigue creciendo y está asfixiando a las micro, pequeñas y medianas empresas.
“Desde la Coparmex Quintana Roo hacemos un llamado firme para reconstruir la confianza, reglas claras, estado de derecho y seguridad real, quienes invertimos y generamos fuentes de empleo queremos seguir apostando por el estado, pero necesitamos y exigimos condiciones para hacerlo, Quintana Roo no necesita discursos necesita certidumbre, seguridad y condiciones reales para seguir generando trabajo y bienestar”, dijo.