La remoción de vegetación y los trabajos para construir una barda perimetral en un predio de Xcalacoco detonaron este domingo una protesta vecinal, luego de que habitantes de la zona alertaran sobre impactos al corredor biológico donde aún se registran especies protegidas y tránsito habitual de mono araña. Los residentes exigen a las autoridades ambientales una revisión completa de los permisos y un registro formal de flora y fauna presente en el área.
Los permisos municipales visibles en el sitio —una licencia de construcción para barda perimetral de 1,097 metros lineales y un permiso de limpieza de terreno y remoción de arbolado— fueron otorgados el 13 de octubre de 2025 y respaldan trabajos por 45 mil metros cuadrados. Sin embargo, los vecinos señalan que la autorización no sustituye la obligación de contar con estudios ambientales completos ni garantiza la protección de especies listadas en la NOM-059.
Laura Mendoza, vecina de Loltun y participante del proyecto de Ciencia Ciudadana de Cenotes Urbanos, explicó que la preocupación principal es el impacto sobre el paso de fauna, especialmente del mono araña, especie en riesgo.
“Este es un pequeño tramo de selva que nos queda casi intacto. Aquí todavía hay vegetación local y fauna protegida por la NOM. Es uno de los últimos corredores biológicos; por eso es indispensable que se mantenga”, dijo.
De acuerdo con los vecinos, cuando inició la limpieza del terreno para el estacionamiento, pidieron a los encargados mostrar documentación ambiental y, ante la falta de información, presentaron una denuncia que frenó las obras durante una semana. Posteriormente, la empresa obtuvo permisos de remoción de vegetal, pero —aseguran— no se realizó un registro adecuado de flora y fauna.
Entre las especies detectadas figuran palmas despeinadas, palma Chit, murciélagos insectívoros en dos cavidades naturales y, de forma recurrente, el tránsito de monos araña que cruzaban por las copas de los árboles desde la zona de Corasol hasta El Cielo. Con la reducción de cobertura forestal, algunos ejemplares ya han sido vistos cruzando por la avenida, incrementando el riesgo de atropellamiento.
Durante la manifestación, familias, jóvenes y voluntarios ambientales colocaron dibujos y mensajes elaborados por niños, con frases como “Tengo familia en este lugar” y “Acción de hoy cambia el futuro de mañana”. Los habitantes consideran que el levantamiento de la barda aislará totalmente a la fauna que aún utiliza el predio como refugio.
Las solicitudes de los vecinos son claras: que la Secretaría de Medio Ambiente municipal y las instancias estatales realicen una verificación exhaustiva; que se integre un manifiesto de impacto ambiental completo; que se registre formalmente la presencia de especies protegidas; y que se establezca un paso de fauna para el mono araña.
“Queremos que se hagan bien las cosas desde el principio. Coca-Cola es la responsable de generar el estudio y resarcir el impacto ambiental. No es trabajo de la ciudadanía. Nosotros ya presentamos denuncias ante Profepa y la PPA, pero necesitamos que las autoridades actúen”, señaló Mendoza.