El municipio de Playa del Carmen reforzó la participación de grupos religiosos dentro de los centros de retención municipal y en espacios de atención a adolescentes en conflicto con la ley, como parte de una estrategia orientada a la reintegración social, la atención de causas y la disminución de la reincidencia, informó el titular de la Unidad de Asuntos Religiosos, León Ballesteros Reyes.
De acuerdo con el funcionario, actualmente ya existe un esquema de reuniones mensuales con ministros de distintas expresiones de fe que ingresan de manera regular al centro de retención municipal, donde además se han ampliado horarios y días de acceso para fortalecer la asistencia espiritual a personas privadas de su libertad y a familiares que acuden a visitas.
Ballesteros explicó que este trabajo busca consolidar un acompañamiento más estructurado dentro de los espacios de detención, bajo una lógica vinculada a programas federales y estatales de reconstrucción del tejido social y cultura de paz.
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“Estamos tratando de hacer un programa que pueda funcionar para ayudar en el rescate precisamente de esas personas, atender las causas en el programa general que tenemos desde el gobierno federal y estatal”, señaló durante la entrevista.
Detalló que dentro del centro de retención municipal se ha permitido ya una mayor presencia de ministros religiosos durante casi toda la semana, incluyendo jueves y domingos, cuando también se autoriza el ingreso de mujeres para brindar acompañamiento a familiares y visitantes, además de atención formal y espiritual a personas detenidas.
Según indicó, uno de los objetivos principales es que quienes cumplen sanciones menores o procesos administrativos puedan recibir orientación antes de recuperar su libertad, con el fin de disminuir riesgos de reincidencia.
En paralelo, el municipio prepara un esquema similar dirigido a adolescentes canalizados a través de la Secretaría de Justicia Cívica, donde se contempla el acompañamiento inicial y posterior seguimiento con comunidades de fe y organizaciones civiles.
Ballesteros explicó que el programa para menores comenzará en breve y contempla también escuelas para padres y actividades sociales dirigidas a jóvenes, con la intención de intervenir fuera del espacio institucional.
“Si no hay un seguimiento fuera de estas áreas es altamente reincidente”, indicó al referirse a los diagnósticos que han identificado en este tipo de casos.
En Playa del Carmen existen actualmente 380 templos registrados, de los cuales alrededor de 50 mantienen relación directa con la autoridad municipal y cerca de 30 ya han recibido capacitación en temas vinculados con problemáticas sociales, entre ellas prevención del suicidio, desaparición de personas, atención a mujeres violentadas y menores infractores.
Aunque participan principalmente iglesias evangélicas, también se integran comunidades adventistas y católicas en distintas acciones de apoyo comunitario.
La autoridad municipal sostuvo que el propósito es consolidar redes de acompañamiento que permitan canalizar casos y fortalecer la orientación social dentro de centros de retención, bajo esquemas de coordinación institucional y sin sustituir funciones legales o administrativas.