Quintana Roo se prepara para enfrentar la próxima temporada de incendios forestales con el reforzamiento de brigadas y acciones preventivas, en un contexto donde las condiciones climáticas podrían cambiar en los próximos meses, advirtió la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
El titular de la dependencia en el estado, Javier May Chan, informó que actualmente la entidad cuenta con 3.7 millones de hectáreas de superficie forestal, lo que representa el 88% del territorio estatal, una extensión que requiere vigilancia constante ante el riesgo de incendios.
En cuanto a las afectaciones recientes, destacó que durante 2024 se registró un impacto alarmante de aproximadamente 91 mil hectáreas afectadas por incendios forestales, una cifra muy superior al promedio habitual de 6 mil 400 hectáreas. Este incremento se atribuye a factores como la sequía, la velocidad del viento y la baja humedad.
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Para este 2025, explicó que el pronóstico climático se mantiene en una fase neutral en el océano Atlántico, lo que significa que no se presenta el fenómeno de El Niño ni La Niña. Sin embargo, advirtió que estas condiciones podrían cambiar y generar temperaturas más elevadas y periodos de sequía, lo que incrementaría el riesgo de incendios.
Ante este panorama, las autoridades han reforzado la capacidad de respuesta en todo el estado. May Chan detalló que se han equipado 13 brigadas municipales, integradas por 10 elementos cada una, lo que suma 130 brigadistas desplegados en territorio.
A estos se suman 3 brigadas adicionales del gobierno estatal, conformadas por 30 elementos, alcanzando un total de 160 combatientes disponibles.
Estas brigadas cuentan con equipo de protección, capacitación especializada y vehículos para su movilización, lo que les permite actuar como primeros respondientes ante cualquier siniestro. Además de atender emergencias, también participan en labores de prevención, como la apertura de brechas cortafuego y acciones de concientización en comunidades.
El funcionario destacó que la coordinación entre instituciones ha sido clave para fortalecer la estrategia. En estas acciones participan dependencias de los tres niveles de gobierno, incluyendo áreas naturales protegidas, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente y la Coordinación Estatal de Protección Civil.
Asimismo, señaló que el riesgo de incendios no es el único desafío para la selva quintanarroense, ya que la deforestación responde a otros factores que requieren atención de instancias como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
En paralelo, la Conafor impulsa programas de restauración forestal y apoyos a comunidades, especialmente ejidos, con el objetivo de recuperar áreas degradadas y promover el manejo sustentable de los recursos naturales. Se prevé que en los próximos meses se emitan convocatorias para acceder a estos apoyos.
Finalmente, May Chan hizo un llamado a no bajar la guardia, al subrayar que los meses de marzo, abril y mayo representan el periodo más crítico para la ocurrencia de incendios. Reiteró que la prevención y la participación comunitaria serán fundamentales para proteger la selva, considerada uno de los principales patrimonios ambientales del estado.
Con estas acciones, Quintana Roo busca reducir riesgos y enfrentar una temporada que, aunque aún no presenta un pronóstico desfavorable, mantiene condiciones que podrían cambiar rápidamente y poner en riesgo miles de hectáreas de ecosistema forestal.