Ante el avance de aprobación de las reformas electorales impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el Vocal Ejecutivo del Instituto Nacional Electoral en Quintana Roo, Sergio Iván Ruiz Castellot, anticipó un escenario complejo para la organización de los próximos procesos comiciales.
El funcionario explicó que, aunque las modificaciones aún se encuentran en análisis, uno de los principales puntos de atención es la posible reducción de recursos al organismo electoral, lo que podría limitar su capacidad operativa en ejercicios futuros.
Entre los aspectos que generan mayor preocupación se encuentra la coincidencia de varias elecciones en un mismo periodo, como la renovación del Poder Judicial, procesos intermedios y mecanismos de participación ciudadana, entre ellos la revocación de mandato. Esta combinación, señaló, obligaría a replantear la logística electoral.
Ruiz Castellot indicó que, si bien un mayor número de elecciones podría motivar la participación de la ciudadanía, también elevaría la complejidad en la instalación y funcionamiento de casillas. En particular, advirtió que el esquema tradicional podría resultar insuficiente para atender de manera eficiente a los votantes.
“Cuando se concentran varios procesos en una sola jornada, la operación se vuelve más lenta y exige ajustes importantes”, comentó, al recordar que en ejercicios recientes se registraron demoras que evidenciaron la necesidad de revisar el modelo actual.
En este contexto, no se descarta la implementación de alternativas como la instalación de más casillas o su distribución en distintos puntos, con el fin de agilizar la votación y evitar saturaciones.
En materia tecnológica, el representante del INE destacó que existen avances en el uso de urnas electrónicas y voto digital, los cuales ya se han aplicado de manera piloto en algunas entidades y en el extranjero. Sin embargo, precisó que su adopción a gran escala dependerá tanto de cambios en la legislación como de la disponibilidad presupuestal.
Añadió que la modernización tecnológica implica costos elevados, lo que podría representar un obstáculo si se concretan recortes al presupuesto del instituto. Por ello, consideró necesario evaluar cuidadosamente cualquier transición hacia esquemas digitales.
El Vocal Ejecutivo reiteró que el INE no participa en la elaboración de leyes, pero sí contribuye con análisis técnicos para orientar las decisiones legislativas. En ese sentido, señaló que el organismo se mantendrá atento a la evolución de las reformas para adaptar su operación conforme a lo que se apruebe.
Finalmente, sostuvo que el principal desafío será garantizar procesos confiables y ordenados, aun en un entorno de cambios.
“La prioridad siempre será asegurar elecciones con certeza y transparencia, sin importar el número de procesos o las condiciones en las que se desarrollen”, concluyó.