A días del arranque pleno de la temporada decembrina, el comercio ambulante en Playa del Carmen se prepara para operar bajo un nuevo esquema de regulación: este año no habrá permisos provisionales y la actividad será controlada mediante la entrega de tarjetones oficiales, informó Cristino Cován Martín, comisionado del sindicato de vendedores ambulantes de la CROC.
De acuerdo con el dirigente, la decisión fue abordada en mesas de trabajo con el Ayuntamiento, donde se acordó eliminar las autorizaciones temporales que tradicionalmente se otorgaban durante las fechas de mayor afluencia turística. En su lugar, se implementará un sistema de identificación para quienes cuenten con permiso vigente, con el objetivo de ordenar la actividad en la vía pública y reducir la saturación de puestos.
Cován Martín señaló que, durante las temporadas decembrinas, es común la llegada de comerciantes provenientes de otros estados que buscan aprovechar el flujo turístico, pero aclaró que su instalación deberá sujetarse a los lineamientos que establezcan las autoridades municipales. Indicó que actualmente no existe una cifra definitiva de vendedores agremiados, debido a un proceso de depuración que incluye a bazaristas, artesanos y comerciantes independientes.
Uno de los puntos centrales del proceso de regulación es el uso de energía eléctrica en los puestos ambulantes. El comisionado explicó que personal de Servicios Públicos y Protección Civil realiza inspecciones para verificar que cada puesto cuente con cableado adecuado. Esto ocurre tras reiteradas quejas de la Comisión Federal de Electricidad por conexiones irregulares a registros y postes, prácticas que representan un riesgo para transeúntes y para la infraestructura urbana.
En caso de incumplimientos, precisó que las sanciones son competencia directa de las autoridades y no del sindicato. Añadió que existe un reglamento que los vendedores deben acatar, independientemente de su afiliación, y que quienes no cumplan enfrentarán las consecuencias administrativas correspondientes.
Respecto a la ocupación del espacio público, Cován Martín indicó que el Ayuntamiento permite la instalación de entre cuatro y cinco puestos por calle, aunque reconoció que en administraciones anteriores se otorgaron permisos en mayor número, lo que derivó en una sobreocupación de ciertas zonas. Este tema, afirmó, forma parte de las negociaciones actuales para reducir la presencia de comercio ambulante en vialidades con alta concentración.
El dirigente sindical subrayó que el tarjetón permitirá identificar a los vendedores que cuentan con autorización y retirar a quienes operan sin permiso, una práctica que genera competencia desleal tanto para comerciantes establecidos como para ambulantes regularizados. Señaló que el costo del tarjetón aún no ha sido definido, mientras que la cuota sindical que pagan los agremiados es de 150 pesos mensuales.
Finalmente, informó que la entrega de tarjetones deberá quedar concluida antes de que termine el mes. A partir de enero, advirtió, los vendedores que no cuenten con este documento serán sancionados, como parte del nuevo esquema de control acordado con la Dirección de Fiscalización municipal.