Este 7 de diciembre de 2025, la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, encabezó la reapertura oficial de la escalinata del Nohoch Mul, el edificio prehispánico más alto del norte del área maya y uno de los íconos de la Zona Arqueológica de Cobá. Después de seis años cerrada al público, la estructura vuelve a permitir el ascenso y descenso de visitantes en sus 42 metros de altura, ofreciendo nuevamente una de las vistas más emblemáticas de la selva maya.
Durante el acto también se inauguró la nueva Unidad de Servicios, obra realizada como parte del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (PROMEZA), conectado directamente con el desarrollo del Tren Maya, proyecto que impulsa la infraestructura turística y cultural en el sureste del país.
Seguir leyendo:
Inscripción obligatoria en Retur Q para participar en Quinto Festival Gastronómico del Caribe
Inversión cultural y fortalecimiento del patrimonio en Quintana Roo
Con una inversión cercana a cinco millones de pesos, Curiel de Icaza destacó que el PROMEZA abarca 11 sitios arqueológicos en Quintana Roo, con un enfoque integral que combina investigación, conservación, infraestructura y acceso cultural.
La secretaria subrayó que estas acciones honran a las comunidades que han resguardado el territorio maya durante generaciones:
“Cobá sigue revelándonos nuestra historia y reafirma la importancia de cuidar el patrimonio como un derecho colectivo”.
También transmitió el mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum, reafirmando que la política cultural nacional prioriza la protección del patrimonio, el cuidado del territorio y el trabajo en conjunto con las comunidades.
Acompañamiento institucional y comunitario
En la ceremonia estuvieron presentes autoridades federales, estatales y locales, entre ellas:
- Lilian Villanueva Chan, directora del Instituto de la Cultura y las Artes de Quintana Roo.
- Joel Omar Vázquez Herrera, director general del INAH.
- Representantes ejidales encabezados por Atilano Huicab Nájera.
- Equipos del PROMEZA, especialistas en arqueología y representantes del Ayuntamiento de Tulum.
Villanueva Chan destacó que en Tulum conviven origen y destino: las comunidades mayas continúan preservando tradiciones, técnicas artesanales y rituales que mantienen viva su identidad.
Cobá: ciudad maya de gran relevancia histórica
El titular del INAH recordó que, entre los años 200 y 600 d.C., Cobá alcanzó una extensión aproximada de 70 km² y albergó a 50 mil habitantes, prosperando gracias a su amplia red comercial con ciudades como Chichén Itzá, Ichkabal, Tikal y asentamientos del Caribe. En los estudios más recientes del PROMEZA, análisis epigráficos permitieron establecer su fecha de fundación: 12 de mayo del año 569 d.C.
La nueva estructura de madera fue diseñada para permitir un flujo ordenado de visitantes, con dos entrecalles de un metro cada una. Antes de su instalación, especialistas realizaron un levantamiento topográfico milimétrico de cada escalón del Nohoch Mul, lo que permitió garantizar una intervención segura y acorde con los lineamientos internacionales de conservación.
La obra fue ejecutada por ejidatarios de Noh Bec, comunidad reconocida por su experiencia en el uso de maderas regionales como tzalam, caoba, parota y chicozapote, materiales que tradicionalmente se utilizan para muelles, escaleras y estructuras rústicas de alta resistencia.
El representante ejidal Atilano Huicab Nájera celebró la reapertura como un acto de identidad y continuidad cultural:
“Nuestra historia no está enterrada, camina con nosotros. Esta escalinata nos invita a mirar hacia la grandeza de nuestros orígenes”.
La rehabilitación del acceso al Nohoch Mul no solo mejora la experiencia turística, sino que también impulsa la participación comunitaria y reafirma el compromiso con la protección del patrimonio arqueológico de Quintana Roo.